“Los ojos de las inversiones están puestos en la provincia de Neuquén”

“Los ojos de las inversiones están puestos en la provincia de Neuquén”
Sapag dijo que a partir del desarrollo de los no convencionales el resultado de este proceso en las regalías se verá reflejado en el segundo semestre de 2013. Pronosticó un crecimiento anual del 23 por ciento.
Al calificar el año que termina como “de inflexión”, el gobernador Jorge Sapag estimó que el aumento en la producción de hidrocarburos, producto del desarrollo de los yacimientos no convencionales, se verá reflejado en las regalías en el segundo semestre de 2013. Por efecto de este mismo proceso, pronosticó que el crecimiento anual de Neuquén rondará entre el 22 y el 23 por ciento.

En diálogo con este diario, el mandatario neuquino defendió el rol de Gas y Petróleo de Neuquén (G&P), explicó que se viene “una nueva etapa” en cuanto a las concesiones petroleras y anunció que el mes que viene pedirá autorización al Ministerio de Economía de la Nación para la emisión de los nuevos bonos por 330 millones de dólares.

¿Qué balance hace de este año?

El 2012 fue de crisis internacional pero creo que pudimos sobrellevarlo y cerrar desde el punto de vista de las finanzas públicas con un presupuesto ejecutado de más de 10 mil millones de pesos, lo que representó un gran esfuerzo de parte de la Provincia y de la gestión para con los presupuestos nacionales e ir encontrando partidas para llevar adelante los distintos programas. La Provincia ha tenido en 2012 un año de inflexión en materia hidrocarburífera. En los últimos cinco años la producción de petróleo y de gas ha ido cayendo con motivo del envejecimiento de los yacimientos, y de haber persistido esta situación nos hubiésemos quedado sin petróleo y sin gas y, en consecuencia, sin regalías.

Hay tres hechos muy importantes: la expropiación de YPF, la actividad de Gas y Petróleo de Neuquén (G&P) y el desarrollo de las tecnologías no convencionales en la provincia, lo que nos ha permitido producir un 10 por ciento de nuestro gas en no convencionales y un cuatro o cinco por ciento en petróleo. Y eso que todavía no se ha comenzado a producir con pozos horizontales, salvo excepciones. Ganamos mucho tiempo en el conocimiento de la geología de Vaca Muerta y Los Molles, que permite que ahora los inversores tengan toda la información.

Tenemos una ventaja en la cuenca neuquina que es la poca presencia de azufre y que la calidad del gas y del petróleo es muy buena, lo que permite tener mejores precios y en el proceso de refinación ser premiados por estas características.

Además, la decisión de Chevron de firmar con YPF un convenio para perforar 100 pozos el año que viene con una inversión de más de 1.000 millones de dólares representa una decisión histórica. Es un paso muy importante porque este año se invirtieron 2.000 millones de dólares, el año que viene se preveían 4.000 y con esto llegaremos a 5.000.

Hablo de un 2012 de inflexión porque si tomamos la producción petróleo y gas por día de febrero y de diciembre, en el primer caso es la misma, con lo cual se ha nivelado la curva y en gas la merma es menor. Veníamos de una caída de 6 a 7 puntos anuales y hemos pasado a una meseta.

¿Cuándo estima que este crecimiento, a partir del desarrollo de yacimientos no convencionales, va a repercutir en las regalías?

Con el petróleo en el segundo semestre de 2013 y en conjunto con el gas a partir de 2014. El petróleo uno lo puede vender. En Aguada del Chañar estamos produciendo y vendiendo en camiones y hace 40 días estamos perforando; en gas es distinto, hay que hacer todas las instalaciones para comercializarlo.

Ya estamos perforando con Enarsa en Aguada del Chañar en 2.500 metros y vamos por un horizonte de 3.200, es gas convencional y la idea es estar produciendo en julio del año que viene con una inversión de 40 millones de dólares. Y vamos a producir unos 500 metros cúbicos de petróleo por día con la aspiración de llegar al millón en gas. Y ese gas se va a facturar a 7,50 dólares.

En la Legislatura hubo cuestionamientos sobre la composición de G&P respecto de su transformación en sociedad anónima. ¿Cuál es el objetivo que persigue el Gobierno con esta figura?

Para cotizar en bolsa una sociedad tiene que ser anónima, y para que las acciones sean de interés del inversor esas acciones no pueden estar sujetas a vaivenes estatales. Lo que hicimos es una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria, no la podemos sujetar a controles externos distintos a los de una SA. En la ley que se aprobó en la Legislatura existen controles estatales, lo que no puede una sociedad anónima de las características de G&P es estar sujeta a la Ley de Administración Financiera. Nosotros ya vendimos varios camiones de petróleo y hemos contratado y adquirido servicios con la agilidad de una SA, hay que tomar decisiones en el momento. Esto desde lo operativo. Desde el control, éste lo sigue teniendo el Tribunal de Cuentas.

Hay un tema central que algunos diputados no miraron y es lo que pasó en el Congreso con YPF, con Petrobras en Brasil o con Statoil en Noruega. Esta última es una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria; Petrobras cotiza en bolsa y para YPF se aprobó una norma mucho más simple como SA que la que nosotros propusimos para G&P. Lo votaron casi por unanimidad muchos de los partidos políticos que acá en Neuquén se rasgan las vestiduras. Están siendo más severos con G&P y no encuentro respuestas para eso, deberían ser más coherentes.

Los cuestionamientos se referían a una supuesta privatización.

Sí, voy a dar nombres: Alfredo Marcote y Raúl Dobrusín. Es una expresión absolutamente de politiquería, porque somos la única provincia que tiene un banco público, que preservó su caja de jubilaciones, su sistema previsional, que tiene su obra social, que hemos invertido en los entes. No hay razones para una privatización porque además G&P la creamos nosotros, durante nuestra gestión.

¿Cuándo empezaría a cotizar en bolsa?

Depende de los mercados. Nuestro objetivo es que se haga en abril o marzo pero depende de hechos importantes, como los descubrimientos o las inversiones que hagan otras compañías. Nuestro objetivo es buscar fondos para fortalecer a G&P.

¿Más allá de la relación con Enarsa, G&P intentará asociarse con petroleras privadas?

Si aparece Chevron como con YPF lo vamos a analizar, pero necesitamos la agilidad de una SA para que pueda cotizar primero en bolsa. Los modelos para G&P son YPF, Petrobras y Statoil.

Yo dije en marzo en la Legislatura que G&P podía generar recursos extras al presupuesto que permitieran, por ejemplo, sostener las jubilaciones y las pensiones como se hace en Noruega, que con un fondo de 550.000 millones de dólares se generó en el primer trimestre de este año 25 mil millones de dólares de ganancias.

Hoy, en Neuquén, la caja está en un punto de equilibrio pero da pérdida porque hay 17 mil jubilados y 50 mil activos. Cuando esta balanza se desequilibre ¿cómo la vamos a sostener? Dobrusín contestaría que con el Estado. Por supuesto, pero el Estado debe generar los recursos y qué mejor qué de esta manera.

¿En qué estado está ese proyecto para Neuquén?

Vigente, el modelo es Statoil, donde se generó un fondo fiduciario de protección a jubilaciones y pensiones y otro que permite producir. A Noruega le llevó 40 años hacerlo.

¿Va a haber nuevas renegociaciones de contratos petroleros?

La Ley 2615 fue de las prórrogas, lo que viene ahora es una nueva etapa. Un frente es con YPF donde vamos ser socios en el 10,20 por ciento de las acciones que tenemos que pagar, que lo vamos a hacer con plazos porque no tenemos efectivo. Ahí tenemos que ver cómo negociar o renegociar con YPF y en qué marco hacerlo porque nosotros ya le hemos dado los plazos de la ley de hidrocarburos a través de la 2615. Hay que estudiar el diseño legislativo para esta nueva negociación. Seguramente esto con YPF será de una complejidad tan grande y abarcando tantas áreas y rubros que va a ser necesaria la intervención de Nación, y donde nosotros como Ejecutivo vamos a mandar una ley para ratificar lo actuado y ser participativos en nuestras decisiones.

El otro marco son las demás compañías, cuya mayoría o casi todas han hecho uso de la 2615 y empieza una nueva figura que es la de contratos de servicios. Ahora la concesionaria es G&P y toma las decisiones de con quién se asocia y con qué plazos.

Es un escenario distinto y será área por área y empresa por empresa. Es un tema tan complejo que seguramente requerirá decretos y leyes.

Las empresas ya han invertido más de lo que se comprometieron por la 2615, estoy convencido de que fue un gran beneficio para los municipios por las obras que se pudieron hacer. Ahora, el escenario para adelante es distinto, las tecnologías no convencionales presentan un nuevo desafío.

¿Cómo se imagina el cierre de su actual mandato teniendo en cuenta esa mejora sustancial de los recursos, producto del desarrollo de los no convencionales?

El año 2015 va a ser de un producto bruto geográfico provincial acumulado entre gas, petróleo, turismo, comercio, industria, servicios, transporte y obra pública, de un 70 por ciento más que el PBI de 2012. Lo que quiere decir que la provincia va a crecer a un ritmo del 22 y del 23 por ciento anual. Esto surge del plan de los 100 días que si se cumple, acompañado por las demás compañías, en un crecimiento parecido dará esto. Y yo tengo la certeza de que se va a cumplir porque Nación necesita que sea así y porque los ojos de las inversiones están puestos en Neuquén. Habrá un crecimiento económico extraordinario, donde estimo que en 2015 podremos estar duplicando la producción de petróleo actual. Nosotros hoy producimos 110 mil barriles diarios y estaremos seguramente por encima de los 200 mil. En gas vamos a aumentar un 30 ó 40 por ciento la producción y todo esto motorizará la economía.

¿Cuándo se emitirán los nuevos bonos Ticafo (330 millones de dólares destinados a la refinanciación de deuda y obras públicas)?

Se van a presentar en el Ministerio de Economía de Nación ahora en enero para su autorización y esperaremos el mejor momento para colocarlos en el mercado.

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