El zurdo volante del Inter tiene decidido volver a Sudamérica para tener continuidad. Un dato: su mujer es platense
En las últimas horas el mundo Estudiantes se vio sacudido por una noticia que no estaba en los planes de nadie: la posible llegada del volante uruguayo Alvaro Pereira. El jugador, actualmente en el Inter de Milán, es uno de los que tiene que ganarse la confianza de Oscar Tabarez de cara al próximo Mundial de Brasil 2014. En pocas palabras, tiene que sumar minutos en cancha y en su club no tiene la certeza de poder hacerlo. Entonces su representante empezó a manejar distintas posibilidades, algunas de ellas complejas (de acuerdo a palabras utilizadas por los empresarios que están detrás de su llegada) que tienen a otros jugadores suyos como enroques en otros clubes. El jugador fue ofrecido a distintos clubes sudamericanos ya que Pereira tendría la voluntad de jugar a toda costa y por eso hasta estaría dispuesto a resignar dinero. Dijeron que se adaptaría a la economía del fútbol que disponga contratarlo. Y ahí fue cuando surgió la chance de Estudiantes , teniendo en cuenta su vínculo con la ciudad. Su mujer, Cinthia Pérez es platense y aquí, en el hospital Italiano, cuando se jugó la última Copa América en 2011 nació su hijo, Lucio. UN ZURDO CON MARCA Y DESPLIEGUE Pereira es zurdo y juega como volante por la izquierda. Este parece ser el principal motivo que frenara su llegada, ya que las pretensiones de Mauricio Pellegrino son un volante central, uno por la derecha o un delantero. La franja en la que se mueve Pereira no parece estar en remodelación. De todos modos, por tratarse de un jugador más que interesante, su nombre está en la mesa de negociaciones. Sin lugar a dudas que mañana, en una reunión clave Pellegrino-dirigentes, se definirá su llegada o no. Si bien no fue confirmado por ningún dirigente, a este medio le aseguraron que los números para su llegada no son nada alejados a la realidad económica que maneja hoy por hoy Estudiantes, que no es muy pretenciosa por cierto. Debido a ese enroque del que se hablaba al comienzo de la nota, al Pincha no le saldría prácticamente nada el préstamo por un año , que al jugador le serviría para tener ritmo de juego y al equipo para ganar en marca, juego y proyección. Ahora bien, ¿le sirve a Estudiantes traer un jugador cuyo objetivo es ponerse a punto para el Mundial? ¿De conseguir un préstamo sería por seis meses o un año? Estas preguntas frenarían su llegada. Su incorporación tendrá que definirse en las próximas horas. El plantel tiene a Patricio Rodríguez en ese lugar y, eventualmente, podría contar con Joaquín Correa o Carlos Auzqui. Por el momento el técnico no se definió, pero parece que será difícil que dé el visto bueno, principalmente porque en el mercado de pases sólo podrán llegar dos futbolistas, salvo que le habiliten uno más por la lesión de Matías Aguirregaray. En Europa lo quieren, y parece ser el CSK de Moscú el equipo más interesado. Por lo pronto, el Inter ya anunció que el jugador se marcharía y por eso está buscándole un sustituto que sería Criscito, del Zenit. COMO SI FUERA UN PLATENSE MAS La relación entre Alvaro Pereira y su mujer nació a mediados de la década del 2000, cuando Palito, así se lo conoce, jugó primero en Quilmes (2006) y luego en Argentinos Juniors (2007). Desde entonces, nunca más se despegó de La Plata. Primero nació su hijo Mateo y en 2011, cuando se jugó la Copa América, llegó el segundo de la pareja, Lucio. Palito pasó de Argentinos al Cluj de Rumania, donde tuvo una destacada actuación. Gracias a ese nivel le llegó la chance de sumarse al Porto, donde llegó a lo más alto de su carrera: dos Copas de Portugal, una Supercopa, un título local y una Europa League. Con la Selección fue parte fundamental del equipo que ganara en nuestro país la Copa América en 2011. Y quiere jugar el Mundial.

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