Arropado por casi todo su gabinete, Gutierrez no formuló grandes anuncios. Enfocó su mensaje anual al raconto de lo realizado durante el año pasado y proyectó el corriente sin grande cambios.
Ceñido a la estricta lectura de un pormenorizado detalle área por área, el discurso ocupó más una hora. Transcurrió momentos de gran pesadez; especialmente por el tono monocorde que obligó la lectura, de alguien acontumbrado a participar en público de forma espontánea.
El camino elegido, garantizó el detalle, en detrimento del impacto y antención del público presente.
En cuanto a obras volvió a hablar del nuevo edificio para la escuela Municipal de Bellas Artes, el Teatro Municipal que dijo que ya está licitado y adjudicado; como así también el bajo vias de Bernal y un Salón de Usos multiples a construirse en el Polideportivo.
Anunció que se pavimentaron 120 cuadras durante el 2009 y que espera pavimentar para este año, algo mas de 400 cuadras. Defendió el plan Federal de Viviendas, mencionando distintos barrios dónde se construyen viviendas.
Digamos que tras el fracaso de la sesión de apertura de las sesiones ordinarias del año, en cuyo marco el Intendente de la ciudad ofrece un informe de la situación de la ciudad y los lineamientos de polìticas públicas para el año en curso, el jefe comunal habló hoy, desde un poco pasadas las once de la mañana.
Si bien se refirió al cambio del sistema de recolección de residuos domicialios en Quilmes Centro y Bernal, Gutiérrez se limitó a señalar que redundará en un ahorro de dinero, aunque no ofreció detalles. En el punto, se mostró optimista sobre la reacción del vecino ante la nueva situación.-
A los temas propios de cada una de las 15 secretarìas que componen el gobierno actual, sobresalen algunos temas que vienen ocupando el interes ciudadano.
En la introducción, el mandatario local evitó críticas en cuanto al desempeño de la oposición en el Deliberante, aunque la calificó de momentos duros . Con el control del Deliberante, desde antes de conocerse el contenido del mensaje resultaba razonable pensar que Gutiérrez pondría todo su optimismo para mostrar la pujanza de su proyecto de gobierno de cara al último tramo de su mandato; el método de lectura elegido, le quitó brillo.
Claro que los aplausos, a veces iniciados por sus más allegados, matizaron. Otro nota la aportó el cotillón de la tribuna, que fue poblada de vecinos, empleados y militantes; portando bandera de color naranja, de la agrupación política que apoya la gestión.
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