Concejales oficialistas y aliados resistieron ayer en la sesión del HCD quilmeño un duro embate de parte de los legisladores opositores.La jornada tuvo todo tipo de aditamentos. La discusión por el pase a archivo de un pedido de informes se transformó en un escándalo después de la sesión.
La jornada tuvo todo tipo de aditamentos. La discusión por el pase a archivo de un pedido de informes que se transformó en un escándalo después de la sesión, incluyó insultos y pedidos de disculpas (Ver abajo). Tras el griterío el titular del H.C.D. convocó a toda la bancada oficialista a una reunión de urgencia. (Ver abajo).
Fueron los concejales de la oposición los que movieron las primeras piezas. Reclamaron la aprobación sobre tablas de un pedido de informes respecto a la explotación monopólica de la basura por parte de la empresa Covelia en Quilmes. El concejal del ARI, Mario Sahagún, defendió el pedido. El oficialismo lo rechazó. Cabe señalar que en el recinto había 23 de los 24 concejales. El único ausente fue el edil del ARI, Eduardo Sánchez. También reclamaron el tratamiento de un pedido de informes por la construcción de un boulevar sobre la calle Andrés Baranda desde 12 de Octubre hasta Zapiola. La solicitud corrió por cuenta del concejal del P.J. duhaldista (que responde a Ángel Abasto) José Casazza. Además, se solicitó un listado de juicios en ejecución que tiene el Municipio de Quilmes y que deberá afrontar en los próximos años; al tiempo que se agregó un pedido de informes respecto a la obra de remodelación del Hospital municipal de San Francisco Solano. Todos los requerimientos opositores fueron rechazados. No hubo argumentos, sólo aplicaron los números de la mayoría.
A esta altura, el oficialismo mostraba 12 voluntades firmes y no permeables, encabezadas por el presidente del H.C.D., José Migliaccio, Claudio González, Graciela Gómez, María del Luján Dubroca, Francisco Buono, Cora Otamendi, Edith Llanos, Nora Cuestas, Diego Tarzián, Jorge Molina, Ricardo “Oli” Argüello, y el felipista Carlos Posch.
El oficialismo sólo aceptó aprobar una minuta de comunicación presentada por Roberto Gaudio, en la que éste reclamó informes respecto a la realización de los fogones y la situación de la obra del boulevar de Andrés Baranda y su impacto sobre estas fiestas bernalenses.
La primera polémica se encendió cuando Gaudio reclamó el desarchivo de un pedido de informes presentado por su compañera de bancada Patricia Coria (concejal P.J. villordista) referido a la entrega de medicamentos para enfermos de diabetes en el marco del Plan Nacional Remediar. La controversia, que tuvo duros escarceos verbales entre distintos concejales terminó en un escándalo después de la sesión, cuando Patricia Coria junto a la secretaria de bloque, su mamá -la ex concejal- Mary Lobos, terminaron a los gritos y a los empujones en el despacho de la edil Nora Cuestas, quien resultó responsable del revés legislativo para Coria. (Ver pág. 4).
El otro punto caliente de la jornada legislativa fue la discusión en torno a la pertinencia legal o no de aprobar por ordenanza el reconocimiento de deuda salarial que la administración comunal tenía con los médicos municipales pero que pagó a través de un decreto del intendente Francisco Gutiérrez. La oposición a la actual gestión aseguró que el trámite era irregular y que no se ajustaba a lo que efectivamente había ocurrido. Recomendó la vuelta a Comisión y solicitó un dictamen del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires antes de su tratamiento definitivo en el recinto. Argumentaron que el jefe comunal nunca debió pagar por decreto ya que el tema no se aprobaba en el Concejo Deliberante como consecuencia de la reticencia al quórum que mantenían los propios concejales que le respondían. Desde el oficialismo, Jorge Molina defendió la aprobación del expediente tal como estaba redactado, recordó la existencia de un conflicto político que había paralizado el Deliberante por lo que justificó el pago por decreto y al respecto aseveró que el proyecto de ordenanza se complementaba con el trámite administrativo ya realizado por el Intendente. Las explicaciones de Molina no alcanzaron y la oposición planteó el voto nominal ya que aseguró que toda la tramitación del pago era irregular y que el Tribunal de Cuentas iría a multar al jefe comunal por los instrumentos legales utilizados. El oficialismo aceptó la votación nominal y uno por uno, 15, votaron de manera afirmativa. Los 12 oficialistas con sus aliados, más los 3 del Pro (José María Salustio, Luis Bratti y Nora Saracco).


Comentá la nota