El desarrollo de la campaña electoral incidirá en el funcionamiento del Poder Legislativo, según reconocieron peronistas y opositores. El titular subrogante de la Cámara busca garantizar un mínimo funcionamiento. "Vamos a ir manejándolo", se comprometió Amado
Usualmente, los períodos electorales relegan a la actividad parlamentaria, porque la mayoría de los legisladores dedica más tiempo a la campaña. De hecho, con la posibilidad de la reelección prevista en la Constitución provincial, no hay legislador -sin distinción de bandería política- que no haya adelantado sus deseos de continuar por otros cuatro años en la banca.
Aunque el calendario marque al segundo semestre como crítico en cuanto a la seguidilla de elecciones (en agosto habrá internas nacionales y generales provinciales, y en octubre las presidenciales), los próximos meses no estarán librados del tinte político-partidario. Sucede que el oficialismo se encuentra enfrascado en la disputa interna por la definición de los acoples, que deben estar definidos hasta el 18 de julio.
Los antecedentes son elocuentes. Con excepción de 2005, año en el que hubo 19 sesiones y una elección de legisladores nacionales, en los períodos electorales la Cámara abrió pocas veces las puertas del recinto.
En 2007, por ejemplo, se dio el piso de seis encuentros en los siete años de gestión alperovichista. Ese año, el oficialismo estuvo inmerso en una contienda interna del PJ (abril) y, a lo largo del segundo semestre, en un período netamente electoral: en agosto se celebraron las elecciones provinciales y, en octubre, las presidenciales y los comicios legislativos nacionales. Y en 2009, cuando el kirchnerismo adelantó la contienda para diputados y senadores, el número de convocatorias legislativas llegó a 10. Es decir, ni siquiera una por mes.
Consciente de que la parálisis parlamentaria puede minar el año que comienza, el presidente subrogante de la Cámara, Regino Amado, asumió públicamente el compromiso de sesionar una vez cada 30 días. "Tenemos la voluntad de sesionar; vamos a ir manejándolo de acuerdo a las necesidades. En un año electoral, lo normal es una convocatoria por mes. Pero si hacen falta más por temas que no están previstos, lo haremos", precisó.
Amado aclaró que no sólo el oficialismo estará inmerso en el proceso electoral, sino también la oposición. "Todos tienen que dedicarle atención a la campaña, pero no creo que la elección nos marque el ritmo de trabajo parlamentario", aseveró.
Respecto de la agenda legislativa, el vicegobernador interino afirmó que ya pidió a la Dirección de Comisiones un informe con todos los dictámenes en condiciones de ser llevados al recinto. No obstante, en el horizonte se avecinan las sesiones para cubrir vacantes en el Poder Judicial y la sanción de una ley para destinar recursos del Fondo Federal Solidario (compuesto por parte de las retenciones a la soja) a la concreción de obras públicas en los municipios y comunas. Este sistema ya rigió durante 2010.
Lo singular es que ambos asuntos dependen directamente de factores ajenos al Poder Legislativo. La designación de magistrados será periódica, aunque a medida que el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) proponga ternas y el Poder Ejecutivo las eleve a la Cámara. Y la confección de un programa de obras para el interior, depende de la decisión del gobernador, José Alperovich.
Aunque presagiaron una nutrida actividad parlamentaria, de las declaraciones de otros referentes del oficialismo se desprende que la agenda de prioridades es difusa. "No veo ningún tema que sea específico para este año; creo que lo que vaya surgiendo será tratado", remarcó Marta Zurita. En tanto, Carlos Assán pronosticó que, por más que genere polémica, ningún proyecto será dejado de lado. Y dijo que en la comisión de Deportes, que él preside, se trabaja en el diseño de una ley madre para todas las disciplinas. "Esta semana llegarán proyectos importantes, tanto de legisladores como del Ejecutivo", dijo.
El vicepresidente segundo de la Cámara, Manuel Fernández, aclaró que el ritmo de trabajo es marcado por el presidente. "Tocamos todos los temas y los debatimos en el recinto. Hay muchos proyectos en distintas comisiones que deben ser tratados", aseveró. Entre esas cuestiones, mencionó los referidos a la seguridad.
Mayoría absoluta
■ Al bloque alperovichista “Tucumán Crece” lo integran 42 legisladores.
■ Un aliado más tiene el PE en la Cámara: el acoplado Carlos Canevaro.
■ Son dos los legisladores del radicalismo.
■ Hay cuatro unibloques opositores en la Cámara. 9 sesiones hubo en 2005, primer año electoral del alperovichismo. El vice era Fernando Juri.



Comentá la nota