El oficialismo acaparó la mesa de conducción del Concejo Concejo Deliberante capitalino

A nadie le causó sorpresa alguna, más allá de vagas y minúsculas esperanzas que pugnaban por florecer en un desierto de oportunidades que forma parte de las arenas del particular mapa político comarcano.
A nadie le causó sorpresa alguna, más allá de vagas y minúsculas esperanzas que pugnaban por florecer en un desierto de oportunidades que forma parte de las arenas del particular mapa político comarcano. Ayer, en lo que puede caracterizarse como un mero trámite, los ediles capitalinos, por unanimidad, consagraron por séptimo año consecutivo en la presidencia del Concejo Deliberante a Ramón Santiago Cano, además de imponer por la supremacía de los votos que la totalidad de la mesa de conducción recaiga en las esferas oficialistas.

De esta forma, los hilos de las acciones que se digiten en el recinto de sesiones serán comandadas, además de Cano, por el vicepresidente primero, Eloy del Pino, en tanto que la segunda vicepresidencia recayó en la figura de Hugo Cabral.

Cabe resaltar que, en el caso del titular del órgano deliberativo, su postulación fue acompañada hasta por los propios integrantes de las bancadas opositoras, quienes manifestaron estar de acuerdo con la designación. "Muchas veces la necesidad de continuar en un cargo hace dejar de lado los acuerdos y las amistades. Pero usted mantuvo coherencia y respeto por las ideas contrarias. Escuchó y aceptó fuertes críticas pero con fundamentos. Por eso valoro en usted la calidad de la palabra empeñada", resaltó Claudio Viña (Fuerza Republicana) en alusión a Cano y a manera de justificar la razón de su voto en la designación del justicialista.

Al mismo tiempo, indicó "sentir orgullo y honor de acompañar a quien privilegió la institucionalidad incluso cuando sufrió embates por no haber cercenado a la oposición", exclamó el republicano.

Sin embargo, las loas y consideraciones por parte de los refractarios al alperovismo, no obtuvieron retribución alguna al momento de la designación de los restantes espacios en la cúpula de poder ya que, pese al reclamo y exigencia para que alguna de las dos vicepresidencias sean endilgadas a las esferas opositoras (José Luis Avignone fue postulado para la primera vicepresidencia y José Costanzo para la segunda) la negativa fue rotunda y sin posibilidad de reflexión ni espacio para conceder un cuarto intermedio en pos de analizar la solicitud.

"En la caja de resonancia del pensamiento político es necesario dar cabida a las cuestiones políticas, por lo que tendrían que valorar y reconocer la participación activa de estos tres concejales en la vida del cuerpo", postuló Costanzo (Partido Autónomo). El lamento fue en vano, la decisión ya estaba tomada, marcando el estilo de conducción que caracteriza a la provincia, la fuerza de los votos avasalló cualquier alternancia republicana. El oficialismo se alzó con todo.

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