Son cerca de 4.000 contra las 4.077 que estuvieron habilitadas durante la última Semana Santa. Se trata casas, cabañas y residencias de alto nivel que no tienen ningún tipo de control o tributo de impuestos. Desde el municipio reconocieron que se trata de "una competencia desleal" y que se "iniciarán acciones a corto plazo".
García Leyenda explicó anoche a LA ANGOSTURA DIGITAL que en esas 4000 plazas están, por ejemplo, los alquileres informales y las casas de segunda residencia, que “en un altísimo porcentaje se alquilan”. Por eso, anunció que el próximo objetivo “es trabajar en una normativa para que sean incluidas esas plazas en una oferta formal”.
Durante Semana Santa las plazas habilitadas oficialmente fueron 4077, lo que hace que la oferta informal casi alcance este número que registra la Secretaría de Turismo.
Por eso el dato asombra, porque las plazas informales representan casi el mismo número que las plazas disponibles en los casi 150 complejos hoteleros habilitados. El funcionario sostuvo que en el caso de las segundas residencias no es ilegal alquilarlas en temporada “siempre y cuando exista un contrato y una facturación”. Pero insistió que son plazas que no forma parte del circuito de la oferta formal.
Sostuvo que la idea es “captar parte de esa oferta informal y transformarla en una oferta turística formal”.
El secretario de Turismo reconoció que no será una tarea sencilla y que “hay que hacer un trabajo importante en ese aspecto para lograr revertir esa situación de informalidad” y advirtió que “el caso de situaciones irregulares atentan contra la oferta turística porque se trata de competencia desleal”.
Explicó que si bien no tienen una estadística reciente, estimó que probablemente “un altísimo porcentaje de casas de segunda residencia se alquilan” a turistas.
Aunque reconoció que es difícil controlar esa situación de relación comercial que se da entre particulares.
También señaló que elaborarán un proyecto de ordenanza en los próximas semanas y que en esa tarea están trabajando en forma conjunta con la Asociación de Hoteles y Restaurantes. Dijo que regularizar el tema de las plazas informales ayudará, en su opinión, a dejar atrás una competencia desleal para el sector hotelero formal.
Defensa de la reforma del número verde
García Leyenda dijo que estaba conforme con la reforma del número verde que permitirá liberar a los establecimientos del requisito de los 155 metros cuadrados de espacio verde por pasajero. La reforma incorpora en lugar del número verde el concepto de densidad que será de 13 metros cuadrados por pasajero.
García Leyenda desmintió que con la reforma aprobada por los concejales del MPN y del Pro, Gustavo Zwanck, se pueda “hacer cualquier cosa”. Recordó que “tenemos el Código de Planeamiento Ambiental Urbano que fija las normas para construir y por otro lado tenemos todos los anexos de la ordenanza 1416 que regula la oferta hotelera”.
Sostuvo que el número verde fue “un indicador relacionado con el marketing que no funcionó”.
Señaló que “hay alrededor de 100 establecimientos hoteleros que no superan las treinta y dos plazas, es decir, que no llegan a tener 16 habitaciones que es lo mínimo como para ser rentables”.
García Leyenda afirmó que con la reforma “apuntamos a que los establecimientos que no llegaban a las 32 plazas pueden ampliarse para ser competitivos, para que sea rentable su trabajo”.
Recordó que el 61 por ciento de los establecimientos no aplicaban el número verde porque fueron construidos antes de que se sancionara a finales de 2003 la norma que aplicó ese concepto o porque recibieron excepciones.
Insistió que los turistas no vienen a la localidad por el número verde, sino para disfrutar de las 700 mil hectáreas de Parques Nacionales en los que está inserta la localidad.
Una fuente del Ejecutivo municipal explicó ayer que “técnicamente el número verde no existe más porque el FOS y el FOT son las variables para construir de acuerdo a la zona. Si vos aplicás la densidad, en definitiva lo estás eliminando”.
Indicó que el sostenimiento del paisaje te lo da la definición urbanística y de medio ambiente.
“Que se haya eliminado el número verde no significa que cambiaron las condiciones de calidad constructiva”, aclaró la fuente oficial. Opinó que el número verde era una restricción a la inversión.
Dijo que el objetivo fundamental de la reforma apunta a “promover ampliaciones de establecimientos actuales y generar nuevas inversiones de escala rentables que puedan reducir la estacionalidad y generar empleo”.

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