Odisea de los tripulantes de una lancha pesquera

Odisea de los tripulantes de una lancha pesquera
Una ola dio vuelta la embarcación "Carlo Buti" en "Bancos del Rincón" y sus ocupantes aguardaron sobre la quilla el auxilio de otros pescadores.
Claudio Onorato agradece a Dios por estar vivo y poder contar esta historia, que se inició cuando una ola golpeó de costado e hizo dar una vuelta campana a la embarcación a bordo de la cual estaba pescando en la ría de Bahía Blanca junto a otros cinco marineros, debiendo todos ellos buscar refugio asidos a la quilla de la nave, hasta que finalmente fueron rescatados por otros pescadores y personal de la Prefectura Naval Argentina.

El naufragio de la nave denominada "Carlo Buti" se registró aproximadamente a las 17 del martes pasado --pero recién tomó estado público en las últimas horas--, en cercanías de la zona denominada "Bancos del Rincón", a unos 9.000 metros de distancia de la costa.

"La pasamos muy feo, pero tuvimos suerte porque teníamos otra embarcación al lado nuestro y Dios, desde allá arriba, nos dijo `las puertas no están abiertas para vos y para tus hijos_. Porque la verdad es que fue una experiencia muy fea, pero estamos acá, vivos", expresó ayer Claudio Onorato en declaraciones a la prensa local.

El pescador describió después cuál fue el motivo del accidente.

"A la embarcación la agarró una pequeña ola de costado, del lado de babor, y automáticamente me la dio vuelta campana. Nos salvamos porque nos teníamos que salvar y estaba esta otra embarcación a media hora o cuarenta minutos de nosotros. Sus tripulantes vieron un tarro de humo que prendimos, vinieron al rescate y nos salvaron", agregó el pescador.

"Tenemos todas las medidas de seguridad como chalecos y balsas salvavidas, pero fue algo muy repentino --dijo--. Pasó en dos segundos; estábamos sacando los paños, le pregunté al otro muchacho si estaba todo bien y me dijo que sí. Pasó un segundo y por el (sistema de radio) VHF lo llamé y le dije a Omar que viniera urgente, pero no me contestó; ni yo le llegué a decir más nada".

Rápidamente señaló Onorato-- la nave dio una vuelta campana y los seis tripulantes terminaron arriba de la quilla. "Estamos predestinados a esto; estamos yendo muy afuera para buscar el pescado y no nos queda otra, porque nos han sacado la zona de Riacho Azul. Estamos yendo a la zona de La Chiquita y cuando se sale de la zona del Faro Rincón, es muy peligroso".

Continuó diciendo que "tengo 25 años como patrón y la ría la conozco como la palma de mi mano, pero casi pierdo a mis tres hijos, a mi sobrino, a mi otro marinero... y casi pierdo la vida yo. Nunca me había pasado algo de estas características y esto no se lo deseo a nadie. Lo más importante es que lo podemos contar mis hijos y yo".

Sin seguro. Por su parte, Pedro Santos, presidente de la Cámara de Propietarios de Lanchas Artesanales, expresó que "los costos son muy grandes para recuperar el barco y no tenemos seguro".

"Los tripulantes sí están asegurados, pero los seguros no cubren el casco de la embarcación, que se había terminado de construir hacía unos meses y costó alrededor de un millón y medio de pesos. Se trató de hacer un barco modelo, con computadoras, y que pasó la prueba de estabilidad que exige Prefectura", aclaró Santos, propietario de la lancha hundida.

"El barco estaba con la carga en la bodega. El pescado estaba vivo y se debe haber ido para un costado, lo que posiblemente provocó que la embarcación se tumbara", dijo.

Calificó a Claudio Onorato como "un patrón muy experimentado, con 25 años en la actividad y que viene de una familia de pescadores, por eso sé que no hubo negligencia de su parte".

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