Odisea para rescatar un dinosaurio

Odisea para rescatar un dinosaurio
Dos semanas demandó el traslado de los restos óseos de un Rebaquisaurio hasta el Museo Olsacher de Zapala. Los arqueólogos debieron enfrentar el mal tiempo, incluso la caída de piezas en el río Neuquén.

Un equipo de paleontólogos debió cargar en balsa por el río Neuquén las piezas de un Rebaquisaurio semiarticulado para sacarlo del lugar donde se encontraba.

Resistieron lluvia, viento y hasta la caída del dinosaurio al lecho del río. La complicada campaña demandó además la apertura de caminos y la construcción de una balsa.

El director del Museo Olsacher de Zapala, Alberto Garrido, relató el arduo trabajo durante dos semanas del que participaron también los paleontólogos Leonardo Salgado, de la Universidad de Río Negro; José Ignacio Canudo, de la Universidad de Zaragoza (España), y Leandro Martínez de la Universidad de La Plata.

“Fue toda una odisea porque hubo que bajar los bochones, es decir los restos óseos protegidos con una cubierta de arpillera y yeso, a mano. Bajar cada bochón desde el cerro donde se hallaba el yacimiento nos llevaba medio día, con pasos cortos hasta llegar a la costa del río. Durante la etapa de traslado por el río hasta el campamento tuvimos el gran incidente: cargamos la balsa, quizás la sobrecargamos, estaban mal equilibrados los pesos y apenas salimos se ladeó y cayeron todos los huesos al agua”, relató Garrido.

“La profundidad del río en ese lugar era de 1,60 metros aproximadamente pero el agua estaba turbia, tuvimos que bucear y trabajar arduamente. Por suerte contábamos con malacate, sogas y cadenas. Después de un par de días pudimos rescatar por completo los restos del dinosaurio del fondo del río, llevarlo a tierra firme y cargarlo nuevamente a la balsa, esta vez con menor cantidad de piezas por viaje”, describió.

El saurópodo había sido extraído el año pasado de un afloramiento de rocas del Cretácico Superior. El Rebaquisaurio se encontraba dispuesto en lo que fue hace 98 millones de años un cauce fluvial.

Se trata de un valioso ejemplar, herbívoro, cuadrúpedo, de tamaño mediano que podría medir entre 12 y 15 metros de longitud.

Garrido se mostró muy satisfecho de haber superado los inconvenientes y trasladar al museo de Zapala parte del material. “Por ahora recuperamos de la excavación un 50 por ciento del animal", aseguró.

Destacó que "lo interesante es que al estar bastante completo y articulado, sospechamos que también está el cráneo, eso no es común".

Por último, señaló estar muy satisfecho por "haberlo podido rescatar del río. Nos satisface y alegra un montón. En este caso, es una pieza muy valiosa y vale la pena el esfuerzo que se está realizando. Calculamos que el año próximo se finalizará su extracción”.

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