Después de acordar con funcionarios el desalojo de un predio privado en San Lorenzo Norte, los usurpadores rechazaron la propuesta y volvieron a reclamar por vivienda en las puertas de la comuna. El acuerdo del martes establecía la reubicación en un loteo social ubicado en Cuenca XVI previa inscripción en el Ruprovi. Hoy decidirán si aceptan la propuesta.
Luego de cuatro horas de espera, las partes arribaron a un acuerdo provisorio, ya que la propuesta debía ser discutida en asamblea por los ocupantes y en la mañana de hoy contestarán si aceptan o no (ver aparte).
Después de las 9, los manifestantes decidieron regresar al Palacio Municipal para informarles a las autoridades comunales que en asamblea se había rechazado el acta acuerdo rubricado el martes por la noche entre funcionarios y delegados de la toma.
El acta del martes establecía el desalojo del predio en los próximos tres días comprometiéndose el municipio a otorgarles terrenos en un loteo social, previa inscripción en el Registro Único Provincial de Vivienda y Hábitat (Ruprovi).
"Ellos nos dijeron que debíamos desalojar y que en 72 horas nos garantizaban que comenzarían a realizar las carpetas, y que el lote estaría en dos años y medio en Cuenca XVI. Pero finalmente esto fue rechazado en asamblea, por lo que vinimos a informarle la decisión de todos y a pedir que se revoque lo que se firmó", explicó Damián Parada, delegado de las treinta y seis familias que mantienen el reclamo.
Parada agregó: "Queremos en forma inmediata un lugar para que por lo menos nosotros podamos instalar las carpas".
Al llegar al Palacio Municipal exigieron entrar al edificio para conversar con los funcionarios con quienes habían negociado el día anterior.
Al ver restringido el acceso decidieron bloquear el ingreso a la comuna. "Este es un edificio público y lo único que queremos es entrar para hablar con un responsable", afirmó el delegado.
Mientras aguardaban que un funcionario municipal los recibiera, los manifestantes se apostaron frente al portón ubicado sobre la calle Roca impidiendo el ingreso de personal y contribuyentes.
También exigieron que los que estaban en el interior del edificio permanecieran allí. Ante el intento por salir de un grupo de vecinos, una mujer fue golpeada con fuerza en una de sus piernas cuando quisieron cerrar el portón para impedir que salga más gente.
La mujer lastimada debió ser custodiada por la Policía hasta que llegó una ambulancia para asistirla.
Recién al mediodía un gran número de vecinos pudo salir por el portón de acceso, y de a poco el ambiente se fue calmando hasta que uno de los manifestantes tomó dos botellones con nafta y se roció el cuerpo, amenazando con prenderse fuego si no eran recibidos por algún funcionario municipal que atiendera su reclamo.
Comentá la nota