Ayer a la madrugada, un grupo de vecinos del barrio Patrono Santiago usurpó un terreno. La Municipalidad de Guaymallén afirmó que es un “juego político”
Después de las usurpaciones que duraron horas y en algunos casos días en diferentes barrios en construcción, como los Carrodilla y Las Heras, los lotes descampados fueron el blanco de quienes no encontraron otra alternativa más que la ocupación. Carmelo Simó, titular del IPV, viene afirmando que el organismo tiene previstos planes de emergencia habitacional para los sectores de menos recursos que no pueden acceder a una cuota alta.
Pero para eso necesitan la intermediación del municipio, para asesorarlos a la hora de armar una cooperativa de vivienda o una asociación civil. Lo que queda entonces es el financiamiento por medio de subsidios de la Nación, por ejemplo. Esto fue lo que Mario Luján, subsecretario de Relaciones con la Comunidad de la Municipalidad de Guaymallén, les explicó a unas 50 familias de los barrios Patrono Santiago y Capilla del Rosario que habían ocupado un terreno de la Comuna pidiendo una respuesta habitacional.
Pero muchos de los vecinos no querían las promesas de una cooperativa, ya que habían tenido malas experiencias con el IPV. "Hace 20 años que estoy en una lista de espera pero no me dan una casa. Ahora te piden entre 3.000 y 5.000 pesos para que te den una carpeta. Generalmente, no tenemos bono de sueldo, porque trabajamos en negro. Queremos una casa ya, pero no que nos la regalen, sino que nos den cuotas accesibles. Todos somos trabajadores", explicó María Guzmán, una mujer de 45 años que vive con sus padres, donde, en total, son ocho personas las que duermen en una habitación.
La realidad de muchas familias de toda la provincia se repite: varias generaciones bajo un mismo techo. Desde el Ministerio de Desarrollo Humano, Familia y Comunidad, cuando El Sol intentó dialogar con el ministro Carlos Ciurca, se afirmó que esa cartera no tiene responsabilidad en lo relacionado con las viviendas y se aseguró que el IPV es el ente que debe atender esa demanda.
OTRA USURPACIÓN. A primera hora del lunes, apenas pasadas las 0, diez familias se instalaron con carpas, nylons, palos rollizos y mediasombras, entre otros elementos, en el terreno ubicado en la calle Río Agrio, entre Pedro del Castillo y Fray Mamerto Esquiú de este departamento, entre los barrios Santa Ana y Pécora. Esa noche, la policía custodió el lugar, pero ayer no hubo efectivos ni funcionarios judiciales.
Ayer a la mañana ya eran 50 familias las que se habían anotado en una lista improvisada por los ocupantes y que ya estaban dividiendo el lote para instalar sus carpas. Fabiana Ferreyra contó que viven 14 personas que conforman cuatro grupos familiares en una casa de tres ambientes. Ella relató que el lugar que ocuparon está abandonado desde hace 30 años y señaló que se cometieron varios abusos sexuales y hechos delictivos en la zona. La Municipalidad les indicó que la única opción es conformar una cooperativa de vivienda para que ellos construyan sus casas.
Pero también se les aclaró que antes deben conseguir un terreno y que no sería precisamente el que habían ocupado. Esto despertó el malestar de las personas, que afirmaron que ese era el lugar porque ahí "el Municipio no va a hacer nada". Alejandro Abraham, intendente de Guaymallén, en la toma de un terreno en el barrio Paraguay la semana pasada, dijo que no iba a dialogar con las personas que manejaran esta modalidad, que es, según dijo, "extorsiva".
Sin embargo, aclaró que la Comuna está abierta para asesorarlos al momento de organizarse. Una cooperativa de vivienda sirve para que los vecinos puedan levantar ellos mismos sus casas, mientras que la sociedad civil sirva, en un primer paso, para que consigan un terreno para ser loteado y luego obtener la financiación para la edificación.

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