Las víctimas tenían entre 14 y 22 años. En la mayoría de los casos, los principales sospechosos, también de la misma edad, están detenidos. Los episodios criminales aparecen atravesados por el consumo de drogas y la rivalidad entre bandas antagónicas.
El martes pasado (26 de marzo), en Pasaje Drago al 3200, cerca de las 400 Viviendas, asesinaron a balazos a Uber David Salas (17). Le pegaron un tiro en la espalda y otro en la cabeza. Murió en brazos de un amigo. Según los vecinos, el agresor ya lo había apuñalado hace dos años durante el carnaval. El supuesto autor del asesinato se llama Matías Daniel Argüello, tiene 22 años y se entregó a la Justicia el jueves último.
Es el séptimo de los hechos cometidos en los últimos ocho meses. El 20 de agosto, a la salida de una fiesta de 15, en barrio Alberdi, mataron a Diego Gabriel Brondo, también de 17 años, quien vivía en Pasaje Echeverría 525, de esa barriada. El sospechoso detenido por este crimen tiene casi la misma edad: 19 años.
Once días después, el 31 de agosto del 2012 le pegaron tres tiros en el pecho a Ricardo Roberto Vélez (22) cuando circulaba en moto por calle Castelli, zona de enfrentamiento entre los habitantes de las 400 Viviendas y los del barrio San Eduardo. Por el hecho fue detenido Franco Bildoza (20).
La seguidilla criminal continuó el 2 de diciembre del año pasado, cuando murió a raíz de una puñalada en el corazón Mauricio Gabriel Allende (19). El joven lavaba autos en la calle. Fue asesinado en una fiesta privada convocada a través de la red social de Internet Facebook en barrio Fénix (Almirante Brown 1156) supuestamente tras una discusión por una gorra. Está acusado por el caso un joven de 21 años.
En 2013. El 23 de enero de este año, Matías Bustos, de solo 14 años, fue baleado por un conocido que manipulaba una pistola en el patio de una vivienda de barrio Alberdi. Recibió un disparo en el ojo y murió pocas horas después. Por el homicidio está imputado Federico Arias (19).
El 13 de febrero, a metros del corsódromo, apuñalaron a Matías Agüero, también de 14 años. El supuesto autor del crimen es menor de edad, y los familiares de Matías ya hicieron numerosas marchas para que no continúe en libertad. Esta semana sería trasladado a un instituto para menores en conflicto con la ley penal de la Capital.
En tanto, el pasado fin de semana, en una fiesta privada también convocada por Facebook mataron de tres disparos a Lucio Joel Rosales (17). Otros tres jóvenes resultaron heridos de bala. Por el caso, hasta ahora hay dos detenidos por el caso: el más comprometido es Jonathan Castro (18).
En todos los casos, víctimas y victimarios tenían casi la misma edad.
Armados. La violencia no sólo se vive en los barrios más carecientes. Durante el año pasado un joven fue gravemente herido de un botellazo en la cabeza en el boliche Factory y un hombre de 30 años recibió el golpe de un vaso en la frente, en la disco Roca Rosa.
En prácticamente todos los casos las situaciones de violencia están atravesadas por el consumo de drogas. Además, hay una fuerte rivalidad entre barras, en especial desde que los vecinos de la costa del río fueron relocalizados en el barrio Ciudad Nueva (400 Viviendas) sin un acompañamiento de trabajo social ni una política pública que permitiera sortear antiguas disputas.
“Cada vez hay más chicos de entre 12 y 15 años que andan con armas en la cintura, desde sevillanas hasta pistolas. Empiezan con un piedrazo a un patrullero y terminan muertos. Hace falta mucha contención”, dice Eliana Alcaraz, presidenta de la Asociación de Travestis y habitante del sector.
En ese sentido, la presidenta de la asociación vecinal, María Novillo, completa: “No hay contención y no hay oportunidades para los jóvenes. El chico que quiere salir de la droga no tiene dónde ir”.
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