Rodrigo Braña casi que ya se despide de Estudiantes. Aunque por ahora deja la puerta abierta para una posible continuidad: “No es un no rotundo”. El Chapu está cerca del adiós.
“El cariño con la gente es mutuo. Son ocho años muy intensos y lindos. Cuando lo pienso da un poco de nostalgia. Pero tengo el partido con Belgrano todavía. Es lógico que se junta un poco de todo. Pero no me quiero adelantar porque todavía no hay nada definido. Me propuse terminar el torneo y después ver. Este es un club que me dio todo y yo di el máximo de mis posibilidades. Hay que sentarse y replantear todo. No seguir por la comodidad de estar cerca o sentirse querido”, reconoció el oriundo de Berazategui.
Pero pese a esta postura, insinuó que no está todo dicho: “No es un no rotundo. Es mi pensamiento. Quiero terminar este torneo que ha sido bravo y que no fue lo que esperábamos. Es normal que después de ocho años se replanteen las decisiones a futuro. Yo no estoy por encima de nadie. Si el club quiere otra cosa, buscaré otro lugar. No quiero entorpecer el laburo de otra persona porque no tengo una decisión tomada”.
A la hora de dar sus razones, Braña dejó atrás las diferencias que se hicieron públicas a finales de 2012 con Enrique Lombardi, presidente del club. “No tiene que ver con una pelea o desinteligencia con la dirigencia. No tiene nada que ver. Eso no entra en la balanza. Está todo bien”, reconoció.
La amistad que lo une a Agustín Alayes, no ha incidido para la toma de decisiones. Es por eso que el mediocampista tiene en claro cuáles son sus prioridades. “Tengo un pensamiento y se lo comuniqué a los dirigentes y al Flaco Alayes. Sé lo que quiero. Pero me quedan 90 minutos para dar lo mejor como siempre y después replantearme lo que quiero. No me quiero quedar por comodidad y quiero dar siempre lo mejor. Necesito sentirme bien siempre. Son ocho años y es mucho tiempo. A veces es lógico pensar en otras cosas”, concluyó.

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