A casi un siglo de su creación, la Academia Provincial de Bellas Artes inauguró una muestra en la Nave Cultural. Allí se exhiben por primera y única vez las obras de destacados artistas plásticos que han pasado por la institución. Estará abierta al público hasta el 1 de setiembre.
En palabras de la Directora de la Escuela de Bellas Artes, Norma Irrisari, la Academia "fue el surco donde se sembró el campo artístico mendocino y las mieses del artista profesional".
La epopeya por aquél entonces fue dura, y mucho debieron luchar para que las artes plásticas no fueran un privilegio exclusivo de las clases altas, sino un instrumento de plebeyización cultural. Un proceso que David Viñas ha identificado como el paso del "artista gentleman" al "artista profesional".
Finalmente, el 20 de mayo de 1933 quedó fundada la APBA (Academia Provincial de Bellas Artes) en el Teatro Municipal Mendoza, ubicado en la esquina de Av. España y Gutierrez, brindando una educación de excelencia, libre y gratuita. Sin embargo, la creación de la Academia de Bellas Artes dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo, tiempo después, produciría grandes disputas y una rivalidad que ambas instituciones mantendrían, siendo perceptibles hasta la actualidad.
Poco a poco la APBA iría perdiendo autonomía y sufriría progresivos desplazamientos hasta quedar convertida en una escuela secundaria, con título de bachiller y con la posibilidad de obtener el de maestro de dibujo cursando y aprobando un año. Pero, a partir de 1990 se eliminó el sexto año y con él la posibilidad de obtener el título de maestro.
Durante la inauguración de la muestra, por los ochenta años de la Academia, el Subsecretario de Cultura, Guillermo Romero, junto a las autoridades de la Escuela de Bellas Artes manifestaron el deseo recuperar el prestigio y la libertad educativa que existía años atrás, cuando los alumnos iban al Espacio Verde a dibujar y a aprender.
Hasta el 1 de septiembre en la Nave Cultural se podrán apreciar las pinturas de grandes maestros, por única vez. Una exhibición que todos los amantes del arte deberían visitar, pues existen obras que volverán a ser guardadas. Este evento pone en evidencia la falta en Mendoza de un espacio donde se exhiban de forma permanente las manifestaciones que son patrimonio cultural de la provincia.
Según explicaba Pablo Chiavazza, curador de la muestra, muchas de estas pinturas estaban guardadas para su conservación en el MMAM, algunas debieron pasar por un proceso de restauración y a otras, sólo se les quitó el polvo. Ese mismo que ha quedado instalado entre los surcos de las pinceladas, marcando el paso del tiempo. Los ochenta años de historia de una institución que ha sido y sigue siendo la cuna de grandes artistas.
Comentá la nota