Obsesión reeleccionista

En ningún lado convence el continuismo de los mismos políticos, fundamentalmente porque implica el continuismo de lo que se hace mal y hasta de la corrupción.
En una significativa editorial de La Nación porteña, se critican las reelecciones y se considera que “la vieja tradición caudillista no ha cedido y sus resultados en términos de baja calidad institucional están a la vista”. Veamos.

Comentá la nota