Obreros de la construcción quemaron cubiertas frente al municipio de Puerto Deseado

Puerto Deseado, (C).- Un numeroso grupo de trabajadores pertenecientes al rubro de la construcción realizaron ayer al mediodía una protesta frente al municipio con quema de cubiertas para exigir la incorporación de 20 personas a la empresa Kank&Costilla, como así también un subsidio de 2.500 pesos que según admiten había sido prometido por las autoridades municipales en una reunión mantenida hace una semana.
En diálogo con este diario, el secretario General de la UOCRA, Raúl Aguilar señaló que concretamente lo que se está pidiendo como primera medida, es la incorporación a la empresa de una tanda de 20 trabajadores “que desde hace 120 días que no ven un peso y se encuentran en una situación económica delicada”, aunque aclaró que la idea es que en un tiempo más, a esos trabajadores se sumen otros que forman parte del cupo 70 trabajadores que se comprometió a tomar la empresa al momento de resultar favorecida con la adjudicación de la obra de la ruta 47.

“Por ahora estamos peleando por estas 20 personas pero en realidad son más personas que la empresa se niega a tomar, argumentando que se encuentran parados por la veda invernal, pero lo cierto es que aquí hay un sol que quema las costillas y esta empresa como siempre se hace la distraída”, disparó Aguilar.

El gremialista reconoció que el intendente Ampuero y el resto de las autoridades del municipio están al tanto del conflicto y han hecho lo posible para solucionarlo. “Hubo diálogo con el intendente, ellos trataron de buscar una solución pero evidentemente esta empresa sigue teniendo una actitud temeraria”, señaló, puntualizando luego que si no hay una solución en las próximas horas, los trabajadores en conflicto realizarán un nuevo bloqueo en el obrador de K&C.

En tanto dos obreros que formaban parte de la protesta señalaron que aparte de la incorporación de personas estaban solicitando un subsidio de 2.500 pesos que el intendente se habría comprometido a pagar pero que ahora la oferta era entregarles 600 pesos.

“Esa fue la palabra que nos dieron y ahora salen que no tienen fondos que solo nos pueden dar 600 pesos, también nos prometieron un bolsón de alimentos pero hasta el momento no nos dieron nada”, se quejó uno de los trabajadores. Otro de los obreros ofreció un relato conmovedor de su situación al confiar que hay días en que su familia no tiene para comer.

“Los trabajadores de la construcción no somos gente violenta, somos pacíficos y pretendemos al menos un trato igualitario, todos los otros sectores tienen subsidios, nosotros somos los que hacemos las casas y no tenemos vivienda propia y somos hasta maltratados; la verdad que son cosas que duelen porque aquí hay compañeros que no tienen con qué alimentar a sus hijos”, se sinceró.

Por su parte desde el municipio, la secretaria de Gobierno María Alí señaló que las autoridades hacen todo lo posible para superar esta situación pero “lamentablemente se trata de una empresa privada y la injerencia es del Ministerio de Trabajo”, indicó.

La funcionaria comentó que el intendente Ampuero que es el único que puede hablar de la problemática se encuentra de viaje, aunque luego de asesorarse con la contadora del municipio Gabriela Rapetti detalló que algunos trabajadores están recibiendo un aporte del Gobierno nacional de 1800 pesos y a otros se les ha dado subsidios a través de la provincia en al menos tres oportunidades.

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