Presupuesto participativo. Entre 2009 y 2010, tres mil vecinos votaron en qué trabajos usar $ 45 millones. Hoy exigen en forma unánime al municipio que haga las obras.
Ese fue el panorama pintado, con una mezcla de bronca y desazón por numerosos centros vecinales consultados por este diario; y confirmado por el hasta noviembre (y desde el inicio de la gestión, en 2007) director de Presupuesto Participativo, Diego Bedacarratx. “Con mi equipo nos apartamos porque no nos daba más la cara para decir al vecino que espere la ejecución de las obras, cuando su reclamo era legítimo y no podíamos resolverlo”, señaló el ex funcionario, que luego prestó funciones en Desarrollo Social, hasta renunciar este mes junto a su titular, Juan Domingo Viola. Ahora, milita en un espacio político diferenciado de Giacomino.
En estos días, en que la pretención secesionista de Villa El Libertado reactualizó la demanda vecinal por más autonomía y capacidad resolutiva para los CPC, la alusión al PPP fue inmediata. Pasa que ese plan fue impulsado como prioridad por Giacomino: arrancó su gestión enviando al Concejo Deliberante la ordenanza que lo creó, como eje de la promesa de profundizar la descentralización municipal y dar mayor injerencia al vecino en la gestión de la ciudad. De inmediato, el andamiaje de asambleas, cabildos barriales y talleres, con epicentro en cada uno de los 11 CPC, empezó a trabajar en decidir a qué trabajos barriales asignar el dinero público (un piso del 10 por ciento del presupuesto general de obras públicas). En su primer año de labor (2008), unos 2.300 vecinos participaron asignando 20 millones de pesos. Y al año siguiente, el número subió a 3 mil.
Sin embargo, cuando la comuna debió cumplir su parte central del compromiso, la cosa se complicó: la gran mayoría de los trabajos quedó sólo en papel.
Cuánto y por qué. Según Bedacarratx, de los 20 millones que debían usarse en 2009, 12,8 fueron a proyectos sociales (podía proponerse una cuota en el marco del plan) y a arreglo de centros vecinales; pero quedaron pendientes los trabajos rankeados como “prioritarios” por los vecinos, como la construcción de cordón cuneta.
Desde los centros vecinales y el Grupo Promotor de Participación Ciudadana (GPPC, que monitoreó el proceso) califican como “poco creíble” ese porcentaje de ejecución (64 por ciento) al contrastarlo como el poco cumplimiento real de los trabajos en cada barrio. Y sobre los invertido en planes sociales, advierten que faltó control y que aún se debe dinero a organizaciones que ejecutaron los proyectos (apoyo escolar, capacitación, etc.).
En 2010 la situación empeoró: se preveía invertir 25 millones, pero se usó una cuota mucho menor aún. “Sólo en cordón cuneta había más de 10 millones presupuestados, y no se hizo ni una sola obra de ese tipo, a pesar de ser la más pedida por los participantes”, dijo el ex director, evitando dar un porcentaje de ejecución. Por su parte, para los vecinalistas está muy por debajo del 50 por ciento.
“Sólo se cumplieron las obras más simples, como el arreglo de plazas. El resto no”, señaló Bedacarratx, en coincidencia con los vecinos. ¿La causa? “Grandes demoras burocráticas y, especialmente, falta de disponibilidad de muchos funcionarios para hacer marchar los expedientes, en especial del responsable de la obra pública, Daniel Rey (secretario de Desarrollo Urbano),” aseguró. Los vecinalistas también hablaron de burocracia extrema y uso del dinero “para otros fines, y no obras”.
Se le hunde la casa esperando el PPP
Es sólo uno de los tantos ejemplos de obras votadas por los vecinos para realizarse con el Programa de Presupuesto Participativo (PPP) y nunca ejecutadas. Y a su realización está atada la suerte segura de la vivienda que habita Franca De Marco, en la esquina de Obispo Fajardo y Martínez de Tineo, de barrio Ayacucho.
Se trata de la reparación de la calle en esa intersección, donde desde hace tiempo se produjo un importante hundimiento, por donde incluso escurre agua cuando llueve.
“Eso causó que ceda mi vereda y se fisure mi casa, por lo que tuve que hacer reparaciones por 40 mil pesos en 2006”, relató De Marco. “Desde 2008 me prometieron que la obra iba a realizarse, porque los vecinos la votaron para el Presupuesto Participativo porque además es la esquina en peor estado del barrio. Sin embargo, no se ejecutó, y el centro vecinal me avisó que no habrá arreglo porque no hay presupuesto”, agregó, anticipando que iniciará acciones legales contra el municipio.
“Es una propuesta en 2008 para hacerse en 2009, pero quedó en la nada”; confirmó Mirtha, del centro vecinal de Ayacucho.
Comentá la nota