El camionero Hugo Moyano parece dispuesto a jugar a fondo en su pelea con el Gobierno. El jefe de la CGT acaba de reclamarle a la Superintendencia de Servicios de Salud que le informe a cuánto asciende la deuda que el Estado tiene con la obra social del Sindicato de Camioneros.
La deuda del Estado con la totalidad de las obras sociales sindicales sería de entre 11.000 y 12.000 millones de pesos, según los cálculos de diferentes dirigentes gremiales. Sólo a la de Comercio se le adeudan más de 1.000 millones de pesos.
El dinero está acumulado en un Fondo Solidario de Distribución que administra el Ministerio de Economía. La cuenta está radicada en la casa central del Banco Nación. Un sindicalista que estuvo reunido hace unos meses con Juan Carlos Fábrega, presidente del Nación, recordó anoche: "A mí me aseguró que el dinero estaba, que no había sido tocado".
Ese fondo se forma con un porcentaje - varía entre el 10 y el 20%, según el nivel salarial - de los aportes sociales de los trabajadores y empleadores. La plata que se recauda es para ayudar a las obras sociales en los tratamientos de alta complejidad y cubrir los gastos administrativos de la Superintendencia de Servicios de Salud. Según se subraya en el universo sindical, los excedentes de ese fondo deben ser reintegrados a las obras sociales, algo que hace mucho no sucede.
Por una cuestión de tiempos -ya se acercan las fiestas de fin de año y en enero hay feria judicial- es posible que la demanda de Camioneros termine siendo presentada recién en febrero de 2012.
Un sindicalista que acompaña a Moyano desde sus inicios detalló que "muchos gremios más" ya tienen preparadas sus demandas judiciales. "El tema es que hasta ahora nadie quiso ser el primero en ir al frente", explicó. Moyano ahora estaría dispuesto a encabezar ese pelotón de reclamos judiciales.


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