Obras que siguen a la espera

Obras que siguen a la espera

La mayoría fueron anunciadas para 2015, pero aún siguen en ejecución. Buscan solucionar conflictos hídricos, de tránsito y de salud, pero habrá que seguirlas esperando.

 

 

Aunque a lo largo de 2015 se avanzó en diferentes obras de infraestructura en la región, muchas de ellas aún siguen pendientes y tienen fecha de culminación en este ciclo que recién comienza. Mientras que a instancias del cierre de año, en Lomas quedó inaugurado el paso bajo nivel de Sáenz, aún resta la apertura del de Larroque, en Banfield.

El distribuidor vial de Puente La Noria, la estación de bombeo en el arroyo del Rey y el reservorio hídrico en Finky, también en ese distrito, así como el hospital del Bicentenario, en Echeverría, son las obras de envergadura que aún se siguen esperando con ansias por estos lares. 

En sala de espera. Sobre una superficie total de aproximadamente 17.600 m2, el gigante hospital que honrará, con su nombre, los doscientos años de Patria, está desde hace varios meses en la recta final de los trabajos de construcción. Si bien las obras comenzaron en 2011 y estaba prevista su inauguración a fines del año que se fue, habrá que esperar a que abra sus puertas en el bisiesto que recién despunta. 

El 25 de noviembre, en videoconferencia con la entonces presidenta Cristina Fernández, se anunció que el centro de salud está en un 94 por ciento de ejecución. Lo cierto es que, según había apuntado el secretario de salud de Echeverría, Andrés Burke Viale, a Info Región, “aún no hay fecha cierta de apertura”. 

“Seguimos trabajando con la cátedra de arquitectura de la UBA. Hay sectores que, ediliciamente, ya están terminados pero hubo una ampliación en la obra, por lo que demorará un poco más”, señaló el funcionario.

Algunas en color bordó, otras en un beige pálido y muchas aún a la cal, las paredes del hospiral del Bicentenario recortan el cielo de Esteban Echeverría y prometen descentralizar el sistema de salud municipal, hoy sólo absorbido por el Policlínico Sofia T. Santamarina. 

“El hospital va a ser complementario del Santamarina, que tiene 120 camas. Así, este sistema de salud (del municipio) va a tener 300 camas, ya que se sumarán las 180 del hospital del Bicentenario”, había advertido Burke Viale.

Hace cuatro años atrás, el predio donde se alzaba el edificio del ex frigorífico Monte Grande, en el terreno comprendido entre las calles San Martín, Esteban Echeverría, Jorge Miles y 9 de Julio, lucía abandonado. Hoy, un ejército de ventanas promete una capacidad de internación que -según lo previsto- alcanzará las 180 camas y un sector vidriado deja ver amplios pasillos y salas para los futuros consultorios y los cinco quirófanos planificados. 

Ofrecerá atención en hemoterapia (unidad de transfusión), internación general de cuidados progresivos (clínica médica, cirugía, pediatría, obstetricia, ginecología), tratamientos en terapia intensiva, neonatología, diagnóstico radiológico y tratamiento, salas para endoscopia y diálisis. Tendrá además un amplio sector para estacionamiento y servicio de farmacia propio.

No obstante, habrá que esperar que, una vez terminadas las obras, los servicios se pongan en funcionamiento paulatinamente, algo que, según las autoridades podría demorar otro año más. 

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