Las inauguraciones suelen ser una potente herramienta electoral, pero este año parece que no habrá muchas porque el Gobierno ha destinado muy poco a infraestructura y falta algo más de un mes para la elección.
También hay recursos nacionales, pero no están totalmente cuantificados. Lo único efectivamente informado es que se han recaudado casi 192 millones de pesos del Fondo Federal Solidario, recursos provenientes de la Nación que le corresponden a los municipios de la provincia por las retenciones a las exportaciones de soja.
A todo esto hay que sumarle otros recursos nacionales que llegan a Mendoza, de los que no hay un dato certero. Por ejemplo, no está incluido lo que llega desde la Nación del interminable plan “Más cerca, más municipio, mejor país, más patria”, que va directo a las comunas también, o para la construcción de casas encaradas por el IPV.
La mayor parte del financiamiento para viviendas (excepto los planes Ahorro Previo y Procrear) es nacional y la provincia pone una contraparte para incrementar los metros cubiertos. Esa contraparte propia ya está incluida en los $ 185.700.000 gastados según lo publicado en la la web del Ministerio de Hacienda, en el enlace ejecución presupuestaria 2013, pero esa cifra no contempla la inversión nacional.
El monto invertido en la categoría “Trabajos Públicos” en sí mismo no dice nada. Más cuando desde el Ministerio de Infraestructura se indica que esa plata no es la única que se ha puesto para construcciones proyectadas por el Estado provincial.
Pero a nadie se le escapa que haber gastado el 11% de lo presupuestado con recursos propios parece muy poco, teniendo en cuenta que se contabilizan cinco de los doce meses del ejercicio 2013 y que el primer round electoral se desarrollará en poco más de un mes, el 11 de agosto próximo, cuando se realicen las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
El dato tiene peso en sí mismo. El ministro Rolando Baldasso explicó a Los Andes que lo efectivamente pagado por el Estado provincial a las empresas constructoras (esos 185,7 millones de pesos) no implica que se esté subejecutando obra pública. Esta es la palabra que incomoda en las usinas oficiales, porque da lugar a sospechar problemas financieros.
Según Baldasso muchas veces no se pagan los certificados de obra porque las propias empresas constructoras tienen incumplimientos en la documentación fiscal adeudada a la Administración Tributaria Mendoza (ATM) o a la AFIP. Y admite que puede haber algún problema propio en algunos casos, simplemente por prioridades políticas: “Yo tengo un flujo financiero que voy usando a medida que hay disponibilidad. A veces se priorizan obras sobre otras, pero ninguna se detiene”.
Inmediatamente después, el ministro lanza números impresionantes. Planillas en mano indica que se están ejecutando obras por 1.056 millones de pesos (según contrato firmado con las empresas contratistas). Está claro que cada una tiene distinto grado de avance y muy probablemente muchas no se terminen este año. Además, asegura que en lo que va del año se han licitado trabajos públicos por 867 millones de pesos y que se están por licitar 415 millones más. En total 1.282 millones.
Más aún, agrega que entre 2012 y 2013 se han concluido obras por $ 1.230.394.448,92. Todos números impresionantes de obra pública, que contrastan con lo que publica el Ministerio de Hacienda respecto de la ejecución presupuestaria consolidada de 2012. En el ítem “Trabajos Públicos”, durante el año pasado se gastaron en total 785,84 millones de pesos. Este dinero sumado a los 185,7 de este año no llegan a los 1.230 millones de obras concluidas entre el año pasado y lo que va de este.
Sucede que en ese listado de obras que presenta Baldasso se cuentan trabajos públicos terminados en el último año y medio pero que tienen inversión anterior, de la gobernación de Celso Jaque (ver aparte). Así pues, se suman inversiones que vienen de hace dos o más años.
En lo que va de 2013 se gastaron 11,34 millones de pesos en enero, $12,02 millones en
febrero, $48,11 millones en marzo, $29,98 millones en abril y $84,25 millones en mayo. Todo esto corresponde, según Baldasso a lo efectivamente pagado desde las arcas provinciales, que no necesariamente refleja lo efectivamente realizado en el mismo período.
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