Está concentrada en tres firmas pero sólo una obtuvo la mitad de los fondos.Pavimentaron sin respetar pliegos, con sistemas de inspección anulados.
En casi todas las calles falta un 25% del cordón cuneta presupuestado.
Colaboraciones y aprietes
Durante las entrevistas que realizó "Río Negro" con dueños de constructoras, ingenieros, técnicos y empleados, la consulta sobre los actores principales de este círculo cerrado de la obra pública recibió siempre la misma respuesta: el secretario de Obras Públicas, César Del Valle (quien no pudo ser ubicado porque al realizar las consultas para este informe estaba en Miami), el director del área, Guillermo León, el director de Asuntos Administrativos, Julián Goinhex y Soria.
Una de las fuentes del sector privado aseguró que su buena relación con el municipio se terminó el día que "esquivó" un pedido de "colaboración" que le hicieron desde el gobierno, asegurándole que todas las firmas del rubro estaban aportando. Desde ese día nunca más lo invitaron a una licitación.
Goinhex fue consultado por este tipo de prácticas y aseguró que eso es "imposible" y que las únicas colaboraciones que se piden son para la Fiesta de la Manzana, existiendo casos de firmas que decidieron no hacer aportes económicos y no recibieron ningún tipo de represalia.
Otro entrevistado relató que la empresa ECA "la pasó muy mal" cuando intentó competir para ganar etapas del Plan de Pavimento Integración.
"Salieron a pelearla y primero los llamó Del Valle para decirles que se tenían que bajar. Después apareció Goinhex y como se mantuvieron firmes los fue a ver el Gringo (Soria). Fue esa misma mañana de la apertura de sobres. Esta historia en el rubro de las constructoras la conocen todos. Y esa misma noche, algo que pude ver yo porque estaba su camioneta verde estacionada en la puerta, Gonzalo Srur (uno de los dueños de la firma adjudicataria) estaba festejando en la casa de Goinhex", agregó. El colaborador directo de Soria negó que haya existido un "festejo" aunque confirmó que mantiene una relación de amistad con el empresario, basada en que ambos son socios del Aeroclub local.
(*) Colaboró en este informe Ana María Alonso, responsable de Archivo de "Río Negro".El municipio de Roca licitó durante los últimos tres años 33 obras por 81 millones de pesos. Y en un marco de notorio desinterés del gobierno por realizar controles efectivos, tres empresas concentraron casi el 85% de ese dinero, aunque sólo una de ellas obtuvo más de la mitad de los fondos.
Los datos surgen de informes oficiales difundidos por el mismo gobierno y se cruzan con documentación obtenida por "Río Negro" durante los últimos meses. Allí se revela que -además de la predilección por una constructora- el Ejecutivo decidió desmantelar todos los sistemas de control interno, permitiendo así que trabajos incompletos se cobraran al 100 por ciento.
Fuentes del rubro de la construcción estimaron ante consultas de este diario que en el Alto Valle existen por lo menos 15 firmas en condiciones de llevar adelante las obras ejecutadas en la ciudad desde fines de 2006 a los últimos meses del 2009.
Sin embargo, el análisis de 33 aperturas de sobres correspondientes a los proyectos más importantes de los últimos años arroja la imagen nítida de un "círculo cerrado" de oferentes, de los cuales la firma Arquitectos Srur y Srur concentró 41,3 millones, es decir el 50,9 por ciento de la inversión estatal.
Los cálculos fueron realizados en función de partes oficiales de la Dirección de Prensa y vale aclarar que son estimaciones de mínima, porque están hechos a partir de las propuestas presentadas por las empresas en la licitación. Teniendo en cuenta la inflación dominante, es probable que en más de un caso exista una readecuación de montos.
Incumplimientos
Existen pruebas para afirmar que "la constructora vip" de la gestión municipal no cumplió con algunos trabajos establecidos en pliegos de licitación y desde el Ejecutivo fueron permeables a esa situación.
"Río Negro" obtuvo copias de distintos expedientes, principalmente los relacionados con el Plan de Pavimento Integración. En la primera etapa se licitaron 48.000 metros cuadrados (unas 45 cuadras), en la segunda 71.000 metros (66 cuadras) y en la tercera 77.000 metros (73 cuadras), aunque esta última transita por su instancia inicial de ejecución.
De esos registros surge que la empresa ganadora de las tres licitaciones no respetó lo estipulado en pliegos oficiales a la hora de ejecutar el asfalto y el cordón cuneta en más de 120 cuadras de la ciudad.
Cordones que tenían que ser de un metro tienen sólo entre 70 y 75 centímetros y calles que debían tener entre 9 y 11 metros de ancho, en el mejor de los casos tienen 8.
En síntesis, a lo largo de decenas de cuadras la empresa construyó entre el 25 y el 30 por ciento menos de lo que decían los pliegos.
Como dato de contexto vale recordar que las tres etapas del programa se pagarán como mínimo -si es que no se reconocen mayores costos- casi 25,5 millones de pesos.
¿Es posible que nadie haya advertido semejante diferencia entre parámetros escritos y la realidad? No fue así. Funcionarios de alto rango del municipio avalaron los incumplimientos. Es más, desde la empresa Srur dijeron a este diario que fueron los responsables del gobierno local quienes los promovieron (ver "Si se hizo menos...").
Como defensa, desde Obras Públicas aseguraron que todas las "economías" hechas están compensadas con "demasías", es decir obras no previstas en los pliegos (ver pág. 10).
Pero esta decisión de apartarse de las obligaciones impuestas por pliegos de licitación no aparece en soledad dentro del esquema de obras públicas de Roca.
Otro dato importante es que los técnicos que estaban en condiciones de detectar incumplimientos de las empresas terminaron desterrados de su función. El caso más concreto fue el de Vidal Orellana, uno de los pocos laboratoristas en la zona, quien fue enviado "al freezer" y después de dos años de permanecer prácticamente sin trabajo aunque cobraba su sueldo, pidió una licencia política y se fue del municipio. Hoy trabaja en Barda del Medio, aunque lo siguen llamando desde el sector privado local para analizar la calidad de distintas obras en la ciudad.
De la misma manera se desmanteló la cuadrilla de pavimento que conformaban propios empleados municipales o se dejó de usar la moderna prensa comprada al inicio de la gestión justicialista, con insólitos argumentos (ver "Ciegos, sordos...").
Licitaciones "exprés"
Los indicios sobre el direccionamiento de la obra pública hacia pocas manos emergen también de los trámites formales que debe cumplir el municipio.
En muchos de los 33 casos analizados por este diario el Poder Ejecutivo publicó los llamados a licitación apenas con 15 días de anticipación a la apertura de sobres.
El plazo es el mínimo requerido por la Ley de Obras Públicas, pero ¿se puede explicar, por ejemplo, que una empresa pueda calcular con precisión los costos de un proyecto tan complejo como lo fue el rediseño integral del acceso a la ciudad por calle San Juan en tan solo dos semanas? Ese aviso comenzó a salir en los diarios el 26 de agosto pasado y las ofertas se conocieron el 10 de septiembre.
Por citar otros casos, algo similar pasó con el puente de calle Félix Heredia (19 de junio de 2008 se publicó y de julio se abrieron sobres) y con el Paseo del Canal Principal de Riego (11 y 26 de septiembre de 2008 respectivamente). Para el cementado del canal los plazos fueron apenas mayores.
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