Una obra local con aroma a campaña

El secretario de Obras y Servicios Públicos, Fabricio Stocchetti, está enredado estos días en una polémica que generó por su cuenta. En su afán por mostrarse hiperactivo al frente de un área municipal que durante casi tres años estuvo virtualmente paralizada, Stocchetti fue presa de sus propios errores.
El funcionario municipal impulsó una obra de asfalto en el boulevard Pascotto, que está en la zona céntrica de esta localidad. Es un punto estratégico si el objetivo es mostrarla. Más aún, en la gestión del intendente Ricardo Alonso donde las obras trascendentes se cuentan con los dedos de una mano.

Sin embargo, avanzó con los trabajos, que realiza la empresa Conevial, sin la autorización correspondiente del Concejo Deliberante.

Stocchetti salió a defenderse y afirmó que está todo en regla. Aseguró que el asfalto no le cuesta una moneda a la Municipalidad, donde justamente no sobran los recursos.

Y destacó que no se usan los casi 3 millones de pesos que hay disponibles por la ley 2.615, para ejecutar otras obras determinadas por ordenanza.

Aclaró que la empresa inició los trabajos a partir de un nuevo convenio que suscribieron por el uso de un lote en el parque industrial local.

Pero en el Concejo nadie sabe qué dice el convenio. Mucho menos la letra chica. El problema no es la obra, sino que se avanzó sin declararla de utilidad pública y sin abrir el registro de oposición que establece la normativa vigente. En consecuencia no se podrá cobrar a los frentistas. Y se está realizando en un área que no tiene cloacas, como advirtió el edil del PJ Gabriel Valdebenito, y cuando se quiere tender la red habrá que romper el asfalto.

Pero las críticas más duras vinieron desde el bloque de concejales del MPN. “Ya estará haciendo su propia campaña”, sostuvo la edil Graciela Spinelli.

Stocchetti está en carrera para la interna local que definirá al próximo candidato a intendente del MPN. No lo dice abiertamente. Pero las señales apuntan a ese objetivo.

Debe competir con el ex intendente, Roberto Cacault, y el dirigente ultrasapagista Julio Suárez. Los tres intentan mostrarse juntos bajo el paraguas del sapagismo. Pero conviven a los tironeos. Y la designación de Susana March como candidata a diputada provincial por la lista Azul abrió las primeras heridas. March es operadora de Cacault y fue su mano derecha durante su gestión en el Municipio. En los campamentos de Stocchetti y de Suárez, que anhelaban ubicar a un dirigente de su entorno en el listado, sintieron el golpe. Pero saben que la pelea recién empieza.

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