Como la red pluvial no se concluyó, el agua de lluvia se estanca. Un camión desagotador va 2 veces por semana.
El estancamiento en cuestión genera malos olores y, por consiguiente, las quejas de los vecinos.
Por eso, dos veces por semana, como mínimo, una empresa desagotadora contratada por el Municipio se encarga de evacuar las aguas depositadas en los desagües a medio hacer.
Según el proyecto técnico, la obra de esos desagües debía extenderse por calle Constitución hasta Deán Funes y por ésta hasta 25 de Mayo, hasta alcanzar el canal de la calle Paso y, posteriormente, el río Cuarto.
Pero, por el freno a las obras, por la falta de pago a las empresas constructoras, no hay miras de que ese frente pluvial se reactive.
Por ende, el camión desagotador seguirá yendo a la esquina de Constitución y San Martín periódicamente, para cumplir con sus funciones.
Ayer, volvieron a escucharse los reclamos por malos olores y, nuevamente, hubo que desagotar el agua acumulada en los últimos días.
Allí no solamente se deposita el agua proveniente de las lluvias sino también el vinculado con el baldeo de patios y veredas.
“Periódicamente, tenemos que desagotar ese sector del microcentro, porque allí se junta el agua de lluvia y también la procedente de casas y edificios, porque no están terminados los desagües”, dijo ayer a PUNTAL el secretario de Desarrollo Urbano, Eduardo Angelini.
Y acotó: “Esos desagües no se pudieron terminar porque se paralizó la obra pública por falta de fondos”.
“Por eso, por lo menos dos veces por semana, un camión desagotador contratado por el gobierno municipal viene a evacuar las aguas estancadas”, señaló.
-¿Cuándo se terminarán los desagües en cuestión?
-No tenemos fecha. Primero tenemos que pagar la deuda (de $ 15 millones). Mientras esto no ocurra las obras no podrán reactivarse.
Angelini sostuvo que los desagües citados “están proyectados para que vayan por Constitución, Deán Funes, 25 de Mayo y Paso antes de llegar al río”.
El Paseo Constitución es una obra que abarca el ensanchamiento de la veredas del microcentro y la construcción de desagües.
Pero al igual que el resto de las obras de pavimento y cordón cuneta, quedó paralizada por la falta de recursos para pagarle a la empresa mixta Vial Río Cuarto.
El freno al plan de obras hizo que los desagües del microcentro quedaran sin terminar. Por eso el agua se estanca, se pudre y genera reclamos por mal olor.
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