Obra de desagües sin terminar

Obra de desagües sin terminar

En 889 y 829, de San Francisco Solano, quedaron tres caños en medio de la calle. "Tenemos la esquina cerrada hace un mes y ninguno de la cuadra puede sacar el auto", aseguraron los vecinos, que señalaron que tampoco pueden ingresar ambulancias

 

Tres caños anchos cortan el paso por la 889, al lado se alza una montaña de tierra dejada por la empresa encargada de la obra, que hoy se encuentra a medio terminar.

Ya era intransitable pero la lluvia del sábado no ayudó: se formó un lodazal y pasar a pie es toda una travesía. Lo que debería haber sido la tarea que le mejoraría la calidad de vida a ese grupo de vecinos, hace dos meses que sólo se la complica. 

Una obra de desagües sin terminar trastorna la vida de los vecinos de 889 y 829. La última vez que trabajadores municipales fueron al lugar fue el 19 de junio y desde allí nada ha cambiado. 

"Nos dijeron que iban a terminar pero no vinieron más, les preguntamos a los que están trabajando en los asfaltos de la 830 y nos dijeron que no saben nada. Llamamos a la Municipalidad y tampoco nos dan respuesta. Ya no sabemos qué hacer", explicó Crispina, vecina de la cuadra, quien dialogó con Diario EL SOL y contó las complicaciones que trae la obra sin finalizar: "tenemos la esquina cerrada hace un mes, ninguno de la cuadra puede sacar el auto; si tenemos una emergencia no puede entrar una ambulancia. Es una locura". 

El proyecto de desagües y asfalto para el barrio es del año pasado y constaba de dos etapas. La primera concluyó en diciembre, pero la segunda tuvo complicaciones. Luego de estar algunos meses parada, se retomó en abril y se trabajó hasta junio. Son dos empresas las que llevan a cabo la obra, en dos partes distintas.

Sobre la 835 trabaja Kavos SA, que, según los lugareños, avanza con las tareas y ha asfaltado gran parte de la traza. Sin embargo, sobre la 889 lo hace Indhal SRL. Los trabajos se retrasaron y desde el 19 de junio están parados, imposibilitando el tránsito desde la 830 a la Avenida San Martín. 

Las complicaciones para el barrio son mayores ya que en la intersección de 889 y 829, donde hoy se encuentran los caños para los desagües abandonados, funcionan una guardería, un hogar y un comedor infantil. Está a media cuadra de una iglesia, la Parroquia Las Lágrimas y desde esa esquina se extiende una plaza muy utilizada por los chicos de la zona.

 Pero además dificulta el paso del camión recolector de residuos, que los días de lluvia decide no circular por el lugar. Y los vecinos están preocupados por el acceso a la salita sanitaria de la esquina de 829 y 890. 

"El sábado hubo un cumpleaños de 15. La fiesta la hicieron en el salón del comedor que alquilan. Los autos no podían llegar luego de la lluvia, esto era un pantano y los autos se quedaban. Los invitados llegaron todos embarrados y fue un lío hacer llegar a la cumpleañera al salón", contó otros de los vecinos de lugar, graficando la situación que tienen que vivir. 

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