“Mi objetivo sigue siendo la intendencia de Neuquén”

“Mi objetivo sigue siendo la intendencia de Neuquén”
El concejal Mariano Mansilla analizó el complejo panorama interno que vive Unión de los Neuquinos. También se refirió a posibles escenarios electorales para el 2015.

Mariano Mansilla minimizó la ruptura que hay en Unión de los Neuquinos (UNE), al asegurar que se trata de procesos naturales que se dan en todos los partidos políticos.

Sin embargo, reconoció que las diferencias que hay entre ambos sectores parecen hoy insalvables porque en juego está la identidad del joven partido creado a partir de la participación de los gremios del Estado en la política.

En diálogo con este diario, Mansilla aseguró que quienes no tienen la camiseta de UNE deberían irse y apuntó directamente a aquellos que ocupan bancas en la legislatura de la provincia.

¿Es tan grave la ruptura de UNE?

Creo que no. Como en todos los partidos, hay un grupo de compañeros que visualiza la cuestión nacional sosteniendo que tiene que ser el eje central de nuestra acción política. Esto no logró el consenso en UNE porque se discutió ampliamente durante varios meses. Hubo como tres congresos por este tema por la cercanía de quien está impulsando este partido político, que es Víctor De Genaro. Nuestro origen y nuestra militancia común nos llevó a discutir muy profundamente cómo acompañarlo sin perder nuestras banderas. Y se tomó la decisión de mantener el partido provincial con los principios fundacionales, como eje político y como plataforma ideológica que nosotros tenemos. Dentro de UNE hay algunos que son más socialistas, otros un poco más conservadores, algunos más kirchneristas…

Como un frente…

Sí. Es como un movimiento que la Constitución nos agrupa y nos pone el marco político sobre el que tenemos que actuar. Y la pelea por el cumplimiento de la Constitución nos obstaculiza para unirnos a un partido nacional. Por eso fue saldada esta discusión. Quienes militan la idea de que tenemos que tener una oferta nacional tienen el derecho de dar el paso que consideren necesario y vamos a respetar la decisión política que ellos tomen. Nunca utilizamos la palabra traición ni deslealtad porque entendemos que un grupo de afiliados puede tener una diferencia como la han tenido en el MPN, en el PJ… El tema ríspido es con los diputados porque fueron electos por UNE, llevados a la banca por la militancia, por UNE. Entonces hay una exigencia de la militancia para que militen en el partido o dejen las bancas. Está todo encaminado a que se tome una definición con respecto a eso: o deciden qué hacer o el partido decidirá por ellos.

Dobrusín dice que no tienen argumentos para echarlos…

De una discusión franca tiene que surgir un acuerdo sobre cómo continuar. Si ellos no quieren continuar en UNE, ellos mismos tendrían que dar el paso al costado. No es lo que dicen a través de los medios, así que yo tengo la esperanza de que esto pueda acomodarse y que podamos trabajar juntos.

¿No pueden dialogar?

Lo hemos charlado, pero sobre ese punto no hay acuerdo. Pero nosotros nos concentramos principalmente en lo que podría ser una especie de redireccionamiento de UNE. Aunque parezca una posición de reafirmar los mismos principios, de alguna manera se está conformando una nueva conducción, las seccionales han cambiado las autoridades, es un sector nuevo que dirige el partido. También se trata del ascenso de muchos sectores del interior que con muchas medallas y méritos electorales reclamaron espacios de decisión dentro del partido y lo han logrado. Desde la capital le hemos puesto el hombro porque son las experiencias y modelos políticos que queremos mostrar.

¿El tema de la amistad de tantos años con algunos dirigentes de su partido que ahora están enfrentados le duele?

Yo separo las cosas. Este es un debate político. Creo que en la política hay que saber diferenciar las cosas. Además, tengo la idea, a pesar de los pocos años de experiencia que tengo en política, de que las diferencias se terminan definiendo para un lado o para el otro con las acciones de la vida, porque en la vereda en la que uno camina se vuelve a encontrar con la misma gente. Eso pasa mucho en la interna gremial. En ATEN, donde fui asesor legal, muchas veces tuve disputas fortísimas con algunos sectores, pero cuando las papas quemaban estaba al lado de ellos. Entonces las diferencias no eran tantas.

¿Puede haber una interna dentro del partido?

Por la conducción partidaria creo que todavía no. Por los cargos electivos va a haber internas en toda la provincia por el crecimiento partidario, porque hay más afiliados y porque en las reuniones de las localidades se manifiesta más de uno para ser intendente o concejal. La única condición es tener la camiseta de Neuquén y la de UNE. Después las inclinaciones con los frentes nacionales las pueden tener sin que eso obstaculice su militancia local.

Libertad de acción…

Sí, porque no tenemos una línea obligatoria de integrar un proyecto para un lado o para otro, sin perjuicio de que podamos integrar un frente con el PJ u otros partidos políticos porque en la práctica mantenemos esa alianza. El frente que integramos con Martín Farizano o con Nanci Parrilli tuvo resultados electorales que seguimos cumpliéndolos. Gobernamos juntos Picún Leufú, Junín, San Martín y varias localidades. Seguimos teniendo la misma actitud frentista que nos dio nacimiento. Tenemos expectativa de llegar al 2015 con una alternativa electoral plural con Ramón Rioseco, Nanci Parrilli, Javier Bertoldi, Juan Carlos Fernández, Casamajou… muchos compañeros que tienen destacada actividad política.

¿Las actuales diferencias dentro de UNE los debilita como partido?

No. Creo que la discusión política es siempre bienvenida y es preferible que quienes tienen dudas las planteen ahora y no cerca del 2015 y sigan quienes quieren ponerle el hombro a esta propuesta. Siempre atrás de esos proyectos nacionales hay pocas expectativas de ganar en la provincia del Neuquén. A nosotros no nos va a ayudar Binner ni Cristina a lograr la alternancia en la provincia. Nosotros los neuquinos tenemos que generar la alternativa al MPN. Y eso requiere de mucho trabajo. No me gustan los dirigentes que hablan del 80 por ciento de lo que pasa a nivel nacional y del 20 por ciento de Neuquén.

¿Cómo se imagina el escenario electoral del 2015 en Neuquén y con qué candidatos? Quiroga es uno de ellos, el MPN definirá otro, Rioseco ya dijo que se suma. ¿Habría un cuarto?

A Rioseco lo considero dentro del espacio que podamos armar dentro del Frente para la Victoria, el Frente Grande, el radicalismo no quiroguista, el socialismo, Libres del Sur y otros partidos de la izquierda que podamos sumar. Creo que como siempre vivimos un momento en el que nadie se quiere ir. Los tradicionales dirigentes políticos buscan todo tipo de artimañas para poder quedarse. Creo que es importante generar una alternativa con nuevos dirigentes políticos. De ese tercer espacio tenemos que hacer que surja un candidato que le dispute el poder al MPN. Quiroga no es una alternativa al MPN. Es el opositor elegido por el MPN para dividir a la oposición. Puede hacer una buena elección en capital, pero no ganaría ni en Senillosa. No tengo ninguna expectativa de pueda integrar un frente opositor y él no tiene el más mínimo interés en alianzarse con otros sectores.

Ahora que no está Farizano, ¿cree que puede aparecer algún otro dirigente con capacidad para aglutinar a distintos sectores bajo un proyecto común?

Creo que Martín Farizano era un gran aglutinador y constructor de la unidad política, pero era muy mal candidato. Le faltó experiencia en la comunicación y eso no es cuestión de una agencia. El administrador tiene que querer comunicar lo que hace, como Quiroga, Sobisch y Sapag que tienen una gran capacidad de hacerlo. Creo que nosotros tenemos que lograr un equipo que reemplace esa falencia. Creo que entre varios dirigentes tenemos que visualizar un trabajo que permita un espacio de trabajo mucho más amplio. Por eso no estamos poniendo las fichas en una figura para confrontar con Sapag o con Quiroga, sino promocionando a varios dirigentes como posibles candidatos.

¿Para usted sigue siendo el objetivo ganar la intendencia de Neuquén?

Siempre fue mi objetivo y sigue siéndolo, pero no a costa de perjudicar la unidad con otros sectores o ser un candidato testimonial. Quiero intentarlo siempre y cuando tenga posibilidades reales de ganar.

¿La última campaña le sirvió de autocrítica?

Sí. La fuerte división del frente que habíamos conformado con Farizano hizo imposibles que pudiéramos tener posibilidades de ganar. Creo que aprender que si nos dividimos no vamos a tener posibilidades. En realidad fue la primera vez que me presentaba porque como hago mucha campaña parece que me presenté varias veces (risas).

¿Eso lo va a replantear?

Sí. Hay un montón de cosas de la campaña que tenemos que revisar. Pero tenemos intacto el sueño de poder gobernar la ciudad con un frente amplio. Tomar lo mejor de esta gestión, modificar lo que está mal hecho y romper esa lógica de que intendente que llega piensa que la historia comienza con su gestión.

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