La ministra de Educación, Claudia Balagué, realizó un balance de su primer año en el cargo. Se refirió a los avances en un 2013 con pocos conflictos, y habló de los desafíos fundamentales.
“Hemos priorizado mucho el diálogo. Trabajamos todo el año con todos los gremios temas que son sumamente trascendentales como los concursos, por ejemplo. Creo que fruto de ese diálogo, que ha sido permanente y de puertas abiertas, hemos tenido un año realmente tranquilo”, señaló Balagué, en referencia a que, después del acuerdo paritario de marzo no hubo más conflictos sindicales. Y agregó: “Este gobierno no se compromete a algo que después no pueda cumplir y eso los gremios también lo saben. Con esa seriedad y ese trabajo conjunto creo que hemos tenido un excelente año, un ciclo lectivo con más de 180 días de clases y mucho trabajo de capacitación a docentes. También, trabajamos con los alumnos y le dimos la palabra en muchos temas, como en la educación sexual integral (ESI)”.
Uno de los puntos que marcó que es necesario profundizar es que los chicos tengan un proyecto de vida. “Creo que ésa es la clave en educación. Vemos que falta trabajar de manera grupal e individual qué perspectivas pueden visualizar ellos mismos como su proyecto de vida. Y eso es algo que se analiza y aborda dentro del aprendizaje que me parece de suma importancia en estos momentos. En una sociedad que está, en cierto modo, ganada por la violencia y la inmediatez, ganada por el «lo quiero ya» y por el consumismo, necesitamos trabajar con otra lógica y con la mirada de los docentes que sigue siendo una visión que contiene muchos valores. Trabajar desde allí me parece que puede ser la clave para tener buenos resultados en el futuro”, marcó.
Números y responsabilidad
Luego de la crisis con las fuerzas de seguridad, que se resolvió con un aumento salarial por decreto, los sindicatos docentes solicitaron la reapertura de la mesa paritaria. De todas maneras, el gobierno confirmó que las reuniones para definir la pauta salarial tendrá lugar a fines de enero de 2014.
“Con los docentes desde 2008 se ha generado un trabajo en paritaria muy exhaustivo, se han generado muchísimas reivindicaciones docentes que se venían discutiendo durante años. Por eso la situación es muy distinta a la de los policías. Lo ocurrido con las fuerzas de seguridad, lamentablemente, ha estado acompañado por una cuasi sublevación policial que ha sido muy negativa para la provincia, al igual que ha pasado en el resto del país”, subrayó la funcionaria.
Y agregó: “Los docentes tienen otra responsabilidad. Saben que ellos están trabajando desde otro lugar y creo que eso también facilita todo el trabajo de la paritaria de 2014. Esperamos que sea una paritaria tan buena como la de 2013, donde hemos tenido un año lectivo completamente normal. A eso apostamos desde la provincia. Por supuesto apelamos a la responsabilidad de todos, porque todos sabemos lo que eso significa y lo que implica la educación para nuestro país. Estamos trabajando en ese sentido”.
Más tiempo en la escuela
Uno de los anuncios más importantes que se realizaron este año, en el nivel primario, fue la aplicación de la jornada extendida en las primeras escuelas con la promesa de sumar a un gran número de instituciones en 2014 y 2015.
“La verdad es que estos meses nos ha dado muy buenos resultados. Las ocho escuelas que lo están desarrollando tienen a sus docentes y directivos muy motivados. Todos han tenido un proceso de capacitación en paralelo y de trabajo con los chicos. La verdad es que la propuesta es muy interesante porque hay muchas escuelas que están pidiendo jornada extendida”, detalló.
Además dijo que, a partir de una propuesta interministerial que apunta a abordar de manera conjunta las problemáticas de algunos barrios “priorizados” de Santa Fe y Rosario, se profundizará la modalidad. La idea es que en esos barrios haya, por lo menos, una escuela con esa característica.
“Hay un apoyo integral, vamos a superar las 130 escuelas el año próximo y vamos a duplicarlas en 2015. Además, en paralelo, vamos a ir avanzando en años. Ahora estamos trabajando con los chicos de 4º y 5º, en 2014 se sumará 6º y luego 7º. O sea que la idea es que haya un ciclo completo con esta modalidad de trabajo, de dos horas complementarias”, manifestó.
Al respecto indicó que la selección de las instituciones responde a lo que solicita la comunidad y que hay muchas expectativas en las familias en poder sumarse a la jornada extendida. “Creo que no va a haber dificultades. Hay un acompañamiento en infraestructura. En el caso de que haga falta se pueden ampliar los comedores escolares o construir un SUM (salón de usos múltiples) para las actividades artísticas”, insistió y agregó que también se trabaja en la formación de docentes en materias artísticas para poder dar respuesta a la necesidad de educadores que se genera.
Sin repetir
A mediados de 2012, desde la Nación se comunicó que se comenzaría a implementar en todo el país el sistema de promoción asistida en 1º grado. La modalidad se había aplicado en la provincia durante la gestión de Adriana Cantero en la cartera y había sido eliminada por la de Élida Rasino.
La mecánica establece que los niños no repitan 1º grado para evitar la estigmatización y el abandono a temprana edad y que reciban un acompañamiento durante 2º grado para poder alcanzar los objetivos pedagógicos. La medida se funda en que hay procesos que requieren una mayor madurez de los chicos y que hacerlos repetir influye de manera negativa en el alumno.
Este año se trabajó con la primera cohorte de chicos que habían pasado de grado sin haber cumplido con los contenidos mínimos. Consultada sobre si se había hecho algún balance del impacto de la promoción asistida, Balagué indicó: “Hubo muchas idas y vueltas. Precisamente por eso no queremos cometer los mismos errores. Así que vamos a darnos un año más de trabajo que va a ser el 2014 donde vamos a discutir con los docentes y directivos cómo analizan esto y cuáles son las distintas estrategias pedagógicas de la alfabetización inicial porque, en realidad, ése es el núcleo del trabajo. Queremos ver las distintas modalidades y experiencias que hay en otras provincias y países. Vamos a darnos un año de análisis en profundidad y, a partir de allí, vamos a empezar a ver qué resultado está dando. Porque hay algunas experiencias no muy alentadoras donde se ve que la repitencia se da en 3º grado. Se traslada. Por lo tanto, queremos trabajarlo muy bien”.
El desafío de la secundaria
En el nivel medio, se detectó –sobre todo a partir del plan Vuelvo a Estudiar– la gravedad y el impacto de la repitencia en la deserción escolar. Al respecto, la funcionaria insistió en la necesidad de hacer un cambio de mirada sobre la manera de enseñar y de acompañar a los adolescentes y remarcó que eso no implica la pérdida de la calidad educativa.
“Para nosotros la clave del trabajo en este tema está dada en las trayectorias escolares de los chicos. Hay que empezar a dejar de pensar en la uniformidad de las trayectorias, comenzar a ver cómo trabajamos con los chicos de manera grupal o individualmente y, de esa manera, hacernos algunos cuestionamientos y replantearnos ciertas modalidades de trabajo en el secundario”, indicó y resaltó que el Vuelvo a Estudiar implica justamente apuntar a esas cuestiones hacia adentro de los establecimientos escolares.
También reconoció que el problema de la repitencia se ve en muchas escuelas y, en especial, en los primeros años de las técnicas.
—Hay docentes que cuestionan esa mirada porque sostienen que facilitar el trayecto implica dejar de lado la calidad educativa: ¿eso es así?
—Ése es un viejo debate: calidad versus cantidad. Afortunadamente creo que hoy estamos parados en otro paradigma donde la inclusión es calidad educativa. Y no tiene que ser con menos calidad en las disciplinas. Las trayectorias pueden ser diferentes y sostener exactamente la misma calidad en la disciplina. Facilitar no significa que baje la calidad sino abordar la problemática de ese chico, darle respuesta y que pueda realmente avanzar dentro del sistema educativo. Es una forma distinta de verlo y abordarlo pero es la única. Porque es la única que va a permitir que todos los chicos cumplimenten esos niveles educativos. Es más, yo lo pienso también para el nivel superior.
—En ese marco ¿le sorprendieron los resultados de las pruebas PISA?
—Las pruebas PISA tienen una mirada muy sesgada en las disciplinas. Pero, por supuesto, preocupa. Como decía antes no tiene que ver con bajar el nivel en las disciplinas, tienen que mejorarse muchísimo esos resultados. Ahora, cómo lo trabajamos en el aula es otro debate. Si esos resultados son malos porque no se trabaja adecuadamente la comunicación y la motivación con los estudiantes es algo que tenemos que analizar. Porque, por otro lado, tenemos evaluaciones interesantísimas en la Feria de Ciencias, por ejemplo. Tenemos alumnos premiados en distintas instancias nacionales e internacionales. Pasa que se trabaja con otra metodología. Creo que es parte de las cosas que tenemos que pensar y uno de los grandes desafíos que tenemos en la educación.
—¿Que pasa con los docentes que todavía son reacios a cambiar su mirada?
—Esto va a llevar tiempo. También va a tener que haber un cambio generacional. Siempre decimos que tenemos docentes del siglo XX con alumnos del siglo XXI. Yo creo que los cambios generacionales también van a ir acompañando ese cambio y, por supuesto, también la capacitación de los docentes. Tienen que ir acompañando la implementación de las tecnologías dentro del aula. Y la verdad es que cuando el docente le toma el gustito a trabajar con la tecnología dentro del aula y ve los resultados con los chicos, también va haciendo cambios. Nosotros siempre decimos que con las nuevas aulas digitales se abre una ventana al mundo porque un docente que está en otro país puede conversar con nuestros estudiantes y dar puntos de vista sobre distintos temas. La potencialidad es infinita. Y a medida que vayamos abordándola los chicos van a tener otra dinámica en el aula. Los docentes tienen que entender que esto va a pasar y muchos lo están haciendo.
Violencias y acoso
—Otro tema que fue clave este año es el del bullying: ¿cómo se va a abordar la problemática desde el Ministerio?
—Realmente es un tema que nos sorprendió mucho con el programa Vuelvo a Estudiar. Porque cuando los chicos manifiestan por qué abandonaron el nivel una de las causas es no sentirse integrados ni cómodos con su grupo. O sea que es un factor fundamental para que los chicos abandonen la escolaridad, lo cual es realmente preocupante. Creemos que hay que trabajar mucho la convivencia. Tenemos equipos especializados que abordan esta temática y que van generando los Consejos de Convivencia dentro de las escuelas, donde muchas veces hay que integrar a los padres, a los especialistas y a los directivos para poder trabajar esto y ver por qué está pasando. Hay que reemplazar la violencia por la palabra, el debate y el análisis. Es un cambio importante a dar dentro del aula. También estamos trabajando con las rondas de palabras. Hay distintas estrategias de acuerdo al nivel de violencia que se haya detectado. Y eso no sirve sólo para los chicos, también para los adultos. Es un trabajo integral.
—Dentro del Vuelvo a Estudiar también se detectó que muchas chicas abandonaron la escuela después de quedar embarazadas: ¿qué líneas se buscará profundizar para que el impacto de la educación sexual integral se evidencie más?
—Estamos viendo que los chicos, a través del trabajo con sus docentes y los capacitadores, comienzan ellos mismos a desarrollar proyectos y socializarlos. Eso nos parece interesante porque, por ejemplo, se han desarrollado videos, documentos gráficos y pequeñas obras de teatro sobre el tema. Los chicos trabajan grupalmente, eligen la temática que más les preocupa y, a partir de allí, investigan, analizan, buscan bibliografía y desarrollan estos pequeños proyectos. Nos parece la estrategia más motivadora y clara para los chicos. Nos ha dado excelente resultado y queremos ir ampliándolo progresivamente a toda la provincia.
—¿En la actualidad la aplicación de la ESI queda supeditada a que haya docentes que tengan la voluntad de trabajar esa temática?
—Así es. Pero también es muy importante el efecto contagio porque se puede trabajar entre escuelas. Nosotros hacemos muchas experiencias donde se juntan muchas escuelas y ellas mismas exponen sobre lo positivo y lo negativo. A partir de allí se da ese efecto contagio y se comienzan a ver los resultados. Eso es muy interesante. Hay que decir que en el nivel primario se ha adoptado en su totalidad el trabajo en ESI, lo que tenemos que avanzar mucho más es la secundaria.
—Si la sociedad argentina ha avanzado tanto, sobre todo desde lo legislativo, en temas como diversidad sexual y violencia de género: ¿por qué es tan difícil abordar esos temas en el aula?
—Yo creo que en muchas escuelas ya está instalado y se trabaja realmente mucho. Pero hay escuelas confesionales, de distintas religiones, que tienen otra mirada sobre el tema y lo abordan desde ahí. O algunos son, incluso, mucho más reticentes a hacerlo. Es una provincia muy heterogénea en ese sentido.

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