Mientras la Comisión de Educación y Cultura del Concejo Deliberante analiza el expediente para privatizar el predio de la ex Terminal, la ONG Marplatenses Defensores del Patrimonio Arquitectónico y Urbano cuestionó el proyecto de Emprendimientos Terminal SA.
A renglón seguido, se recalcó: “Sin embargo, y siendo que aún en este caso la obra nueva supone una intervención patrimonial, el mismo sigue sin satisfacer, requiriéndose de mayores ajustes a fin de constituirse en una obra respetuosa del edificio histórico de la Ex Terminal y del entorno circundante, es decir: de la ciudad”.
En ese sentido, se puntualizó que “en las modificaciones introducidas se evidencia una clara escisión entre obra existente y obra nueva, que en el aspecto morfológico podría resultar oportuna a fin de no comprometer la obra patrimonial, pero no así en relación al aspecto funcional. En cuanto a lo morfológico, las exiguas dimensiones de la ‘plaza pública’ y la altura que alcanza sobre ella la obra nueva producen una relación de escalas que desmerece la lectura del edificio histórico en general. Por otra parte, no se observa ningún tratamiento de la obra nueva que dialogue con el edificio existente (ritmos, proporciones, alturas); más bien se encuentran puntos sumamente críticos, como ser la proximidad entre obra nueva y Torre del Rejo que, sumada a la conformación volumétrica (con la sala de cine en voladizo), genera un deterioro / alteración en la percepción de este elemento significativo de la imagen exterior y obstaculiza su percepción al descender sobre calle Sarmiento, en lugar de resaltarla”.
También, se recalcó que “en cuanto al aspecto funcional, la escisión total plantea una falta de continuidad entre las actividades culturales (edificio histórico) y las actividades en las salas de cine, dependencias municipales del 1º subsuelo y gastronómicas de la obra nueva, que se acrecienta con los desniveles planteados entre ambos volúmenes. Además de esta ruptura funcional, la utilización de la plaza seca como acceso al Centro Comercial potencia su utilización también como acceso al Centro Cultural, lo que podría producir un debilitamiento del uso de los accesos por la recova de Sarmiento y Alberti, con el consiguiente debilitamiento y abandono del uso de las mismas. Este riesgo aumenta con la negación a la calle Sarmiento que plantea la estrechez entre la obra nueva y la Torre del Reloj”.
“En cuanto al espacio abierto público que se enunciaba, este no pasa de ser la exigua plaza seca de accesos mencionada. El espacio verde en el centro del claustro comercial sigue quedando como desborde del mismo y con acceso restringido. En el mismo sentido, poca mejora ha ocurrido en la asignación de superficies asignadas a cada actividad, manteniendo la actividad cultura sólo el 6,55 % de la superficie total, según los balances contenidos en el expediente. Por último, la totalidad del centro cultural se cierra en si mismo, sin ninguna relación espacial y visual con las calles circundantes, ya que se consolida en todo su perímetro y la planta de locales se encuentra a una altura cercana a los dos metros sobre el nivel de vereda, con lo cual el aventanamiento que se observa a nivel peatonal corresponde a la iluminación y ventilación de las cocheras del primer subsuelo”, finaliza el documento.
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