Obispos de la Patagonia rechazan el matrimonio entre personas del mismo sexo

En un comunicado oficial emitido por la Diócesis de Comodoro Rivadavia, los obispos de la Región Patagonia- Comahue se suman al debate instalado en torno a la reforma del Código Civil para permitir la unión legal de personas del mismo sexo.
En su declaración los sacerdotes explican que “rechazamos el Proyecto de Ley que pretende legalizar las uniones de personas del mismo sexo equiparándolas al matrimonio y confiriéndoles el derecho de adopción de niños”. Los pastores instan a los legisladores “a tener en cuenta que el Bien Común está por sobre el bien particular de personas y grupos que hicieron una opción de vida distinta”. Por último consideran que “en la agenda del debate nacional merecerían tener prioridad muchos otros temas que tienen que ver con el compromiso a favor de la vida plena para todos”.

En el texto señalan: "Somos concientes de integrar una sociedad pluralista en la que se tiende a posicionar la riqueza de la diversidad y la expresión de posturas divergentes. Nos une a todos, sin embargo, el mismo suelo y sentimiento de Patria en la que queremos construir una Nación libre, justa, solidaria, con futuro, sin exclusiones ni discriminaciones, donde todo ser humano tenga acceso a las condiciones que le posibiliten una vida digna y feliz. De hecho nadie podrá sentirse plenamente realizado mientras haya otros semejantes estigmatizados por los prejuicios de cualquier signo, o discriminados por su condición sexual, étnica, social, cultural, política o religiosa." Además sostienen: "Creemos que, en este marco, el tratamiento del Proyecto de Ley de Matrimonio de personas del mismo sexo ha sido impuesto a la población sin la adecuada atención a su substrato más genuino y profundo, su patrimonio cultural y su escala de valores. Se pretende dar una respuesta a una aspiración de un sector de la población que necesita salir de una cierta marginación social y que busca lograr algunos derechos y deberes que, dice, le corresponden como ciudadanos y como miembros de la familia humana. Se desconoció, sin embargo, una metodología y estrategia más integradoras y respetuosas de todos. Un tema de esta envergadura debía estar en la carta de presentación pre-electoral, y debía debatirse con una participación real del pueblo argentino, donde se pudieran expresar no solo sentimientos, sino también las razones y principios que sustentan los fundamentos de nuestra sociedad, el respeto auténtico de las personas, el código de convivencia y la garantía del Bien Común, por encima de los intereses individuales o particulares, por encima de presiones de cualquier tipo, evitando todo aquello que se dice para descalificar posturas y razones distintas. Esta manipulación es grave, y desmerece la calidad de un Estado democrático y pluralista."

También indican: "las consideraciones que podamos hacer sobre la Ley de Matrimonio incluye y supera, además, la perspectiva de la sexualidad humana. No sería justo reducir el matrimonio, que es un bien público, a la sola categoría de comunidad afectiva y de vida compartida en pareja sin ninguna otra proyección social. Es más. Es la célula en la que el varón y la mujer se encuentran en comunión de cuerpo, alma y proyectos, para ser felices y crecer como personas, en una donación recíproca y complementaria, proyectada en la transmisión de la vida, aportando a la sociedad el don de nuevos hermanos y ciudadanos. Se trata de una vinculación en pareja que exige determinadas condiciones biológicas, psicológicas y espirituales para poder ser, por lo menos intencionalmente, una realidad plenamente integrada e integradora de la persona, entendida esta como sujeto individual y social, implicado en el proyecto de engendrar hijos a la Patria."

Asimismo precisan: "No quisiéramos que este tema hoy agotara la fuerza y la amplitud de horizontes y de compromisos de la sociedad argentina, especialmente de su clase política y de sus legisladores. Creemos que en la agenda del debate nacional merecerían tener prioridad muchos otros temas que tienen que ver con el compromiso a favor de la vida plena para todos, la defensa de la dignidad de la persona, la construcción de una sociedad más feliz, justa y reconciliada, los caminos de pacificación, la educación, donde se garantice la igualdad de oportunidades de desarrollo para todos, y el cuidado del medio ambiente y de toda la creación".

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