El obispo de Orán sacó a la luz la muerte de una niña por desnutrición

El obispo de Orán sacó a la luz la muerte de una niña por desnutrición

Liliana Sarmiento, una nena wichí de La Unión, Rivadavia, falleció hace un mes. Pese a que parajes del Chaco salteño tienen puestos sanitarios, Salud sigue sin habilitarlos.

A Liliana Sarmiento, una nena de un año y cuatro meses de La Unión, la desnutrición la llevó a la muerte. Falleció el 18 de octubre, pero el caso recién se hizo público horas atrás.'Lamentablemente hace un mes murió por desnutrición una niña de una de las comunidades wichí en La Unión (Rivadavia Banda Sur). Esto no debe suceder más hermanos míos'. De ese modo, el obispo de Orán, Gustavo Zanchetta, a través de una carta que envió a las parroquias pertenecientes a la Diócesis, sacó a la luz el fallecimiento de la pequeña. La pérdida de esa vida ocurrió en medio de una crisis sanitaria, que excluye a miles de familias del Chaco salteño del derecho a una atención básica. Anoche, la secretaria de Nutrición de la Provincia, Cristina Lobo, confirmó que Liliana tenía muy bajo peso, aunque argumentó que su muerte fue por 'una deshidratación grave'. Liliana, afirmó Lobo, fue derivada el 16 de octubre del hospital de La Unión al nosocomio de Orán. El traslado, que según fuentes de Rivadavia se dilató demasiado, no le salvó la vida. La funcionaria admitió que no es la única muerte vinculada a la desnutrición. Señaló que el 14 de septiembre, una niña de un año y cuatro meses a la que identificó como Olivia Matorra, oriunda de Rivadavia, 'falleció por neumonía pero tenía bajo peso'. En el Chaco salteño el sistema sanitario deja ver su lado más precario. En el hospital de La Unión, por cierto, faltan médicos. 'Aunque llegaron dos profesionales, no dan a basto. Se siguen dando pocas fichas por día y las más perjudicados son las personas que vienen desde los parajes', manifestó Edgardo Torres, presidente del Concejo Deliberante de Rivadavia. Pese a reiteradas promesas, que datan desde 2010, el ministerio de Salud jamás habilitó puestos sanitarios que urgen en esa azorada región, que ahora llora una muerte más. El Tribuno constató (ver fotos en la página siguiente) que los puestos de El Ocultar, El Totoral, Las Bolsas, en Rivadavia, y de El Retiro, en Orán, están abandonados. En El Ocultar se construyó un Centro de Integración Comunitaria (CIC) con un sector destinado para la atención sanitaria. Hoy los habitantes de ese paraje deben recorrer 23 kilómetros por un médico. Con el paso del tiempo, el edificio se deteriora e incluso parte del techo se vino abajo, mientras familias esperan que alguna vez el Gobierno designe enfermeros y médicos y lleguen equipos básicos para que puedan ser atendidas por profesionales sin la necesidad de recorrer la poco transitable ruta 13 hasta La Unión. En Las Bolsas, la realidad no es más afable. El puesto sanitario, ubicado al lado de la escuela, solo es utilizado como refugio por algunos docentes. El único avance es la humedad en las paredes. Los habitantes de ese paraje también deben desplazarse más de 30 kilómetros para llegar a La Unión. Ese nosocomio también recibe a familias de El Totoral, donde hay un puesto sanitario que se levantó en 2010 pero aún sigue sin un medicamento.

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