El obispo de Neuquén, Virginio Bressanelli, convocó a “todas las Cáritas parroquiales” a aunar y coordinar esfuerzos para “asistir a los más necesitados”, en un documento que fue difundido este martes por la diócesis.
Queridos Hermanos y Hermanas:
Como es de público conocimiento, con motivo de la emergencia climática que se vive en la ciudad de Neuquén a raíz de las intensas lluvias de estos últimos días, muchas familias en nuestros barrios han debido ser evacuadas y otras tantas han sufrido serios daños materiales en sus viviendas y bienes personales.
En primer lugar quiero, en nombre de la Iglesia Neuquina, solidarizarnos en el dolor y la prueba que significa para tantas personas, en su mayoría ya castigadas por la pobreza y situación cercana a la indigencia. Qué nuestro sostén con la oración y la ayuda que podamos brindarles, comunitaria y/o personal, sea una eficaz expresión de nuestro compromiso con los más pobres.
Agradezco a muchas de nuestras comunidades parroquiales que no han dudado en accionar rápidamente para solidarizarse con los afectados, especialmente con las familias más carenciadas y necesitadas de la ciudad, cada una en sus respectivos barrios.
Si bien las autoridades públicas han tomado las medidas pertinentes para enfrentar esta situación crítica, aprovecho también para convocar a todas las Cáritas Parroquiales, junto a Cáritas Diocesana, a fin de que aúnen y coordinen los esfuerzos y trabajos para asistir a los más necesitados, de acuerdo a las posibilidades que tengan. Propiciamos sobre todo lo que pueda ser colecta de alimentos, ropas, colchones y frazadas. Seamos así expresión sensible de la Providencia de Dios para los más pobres.
Oremos todos para que el Señor traiga buen clima a la región y las familias puedan volver pronto a sus hogares, como así también para que la solidaridad de muchos hombres y mujeres les ayuden a recuperar los daños sufridos. María Auxiliadora, Madre del Neuquén, cuide de todos.
Saludo y bendigo a todos.
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