El Obispado de Quilmes pone primera y se suma a combatir la Trata de Personas

El Obispado de Quilmes pone primera y se suma a combatir la Trata de Personas
Como una vez lo había hecho el Obispo Jorge Novak en defensa de los derechos humanos, ahora el Obispado de Quilmes busca marcar tendencia en combatir la Trata de Personas

Bajo el lema “Decimos basta, decimos no a la trata de personas”, los feligreses de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela, participarán de la Misa De la Esperanza que se realizará el próximo sábado 23 de noviembre, a las 19, en el predio que se encuentra delimitado por el Puente Cruce Varela y Ruta 2.

En la ceremonia, el obispo de Quilmes, monseñor Carlos Tissera, junto al fiscal de la Unidad Descentralizada Contra la Trata de Personas de Berazategui, Daniel Ichazo, y el presidente de la Federación de Entidades de Fomento de la Provincia, Osvaldo Tondino, expondrán el trabajo que varios integrantes de organizaciones barriales y sociales con la Universidad Nacional de Quilmes realizan para combatir la apertura de prostíbulos y la trata de personas que se lleva adelante por los proxenetas a cargo de los lugares que bien protegidos se encuentran por funcionarios policiales y municipales.

También va a testimoniar la abuela de la joven con capacidades diferentes Karen Tobares, que fue secuestrada por una red de trata de personas que la prostituía en La Plata, y que luego de varias investigaciones fue rescatada por la Justicia de un aguantadero de Los Hornos. Banda que logró ser desbaratada semanas atrás.

Según se informó, durante la misa que se realizará en un espacio público, el obispo Tissera invitará a los feligreses a denunciar anónimamente -en las urnas que se ubicarán en el predio- dónde funcionan puterios en los barrios de la diócesis. Información que será entregada por la curia para analizarse por el fiscal Ichazo, para luego ir contra las redes que operan en la región. Trabajo que se viene haciendo principalmente en las ciudades de Quilmes y Berazategui.

Además, dejaron trascender que a partir del compromiso adoptado por la Iglesia es fundamental para reforzar el trabajo barrial que realizan las organizaciones para erradicar la Trata de Personas, ya que todos los templos católicos de Quilmes, Berazategui, y Florencio Varela, van a trabajar con mucha más fuerza para cuidar su barrio y a sus hijas.

“Las chicas rescatadas de los prostíbulos en ningún momento dicen que les gusta lo que hacen. En ningún momento dicen que les gusta ser prostituta. Por eso decimos que aquel que paga por sexo está violando una persona”, explicó Tondino a El Suburbano.

Con esta decisión que adopta el Obispado de Quilmes se da un puntapié inicial para que otras diócesis se sumen a la batalla, y se asimismo se fortalece el combate a las redes de Trata de Personas que operan en la Región. Trabajo que puso al descubierto el funcionamiento y la connivencia con muchos y variados sectores.

El Suburbano

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