El mandatario proseguirá con las investigaciones sobre el maltrato a prisioneros de guerra, a pesar los ex directores de la CIA que solicitaban la detención de los procedimientos porque incrementaban la presión sobre sus operativos
El fiscal general Eric Holder tiene previsto continuar con las pesquisas de al menos un caso confirmado: la muerte de un joven afgano, hace siete años, en una instalación secreta de la CIA al norte de Kabul conocida como "El Pozo de Sal".
No obstante, fuentes del Gobierno norteamericano confirmaron que los casos que se investigarán son muchos menos de los 10 anunciados inicialmente por los medios de comunicación.
Obama declaró en una entrevista concedida a la cadena CBS que se limitará a dejar en manos de Holder cualquier opinión sobre lo ocurrido, y precisó que dicha investigación todavía no se ha circunscrito al ámbito criminal.
"Simplemente están intentando averiguar qué sucedió. No quiero cazas de brujas, pero el fiscal general tiene que defender la ley", explicó, según el diario El País.
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