Nutrida marcha en La Plata contra el matrimonio gay

Nutrida marcha en La Plata contra el matrimonio gay
Hubo una caravana automovilística que desembocó en un acto en plaza San Martín, con miles de asistentes
Más de tres mil platenses se dieron cita ayer por la tarde en la plaza San Martín para expresar su rotunda oposición al proyecto de ley nacional que encuadraría como "matrimonios" a las parejas formalizadas entre personas del mismo sexo. Convocada por entidades vinculadas en su amplia mayoría con intereses religiosos, la movida incluyó una "caravana por la familia" y un acto frente a la casa de gobierno bonaerense durante el que se fustigó con dureza la actitud de las autoridades nacionales y los legisladores que "no escuchan la voluntad popular".

Tocando bocina y agitando globos de color naranja, los manifestantes coparon la zona de 1 y 32 para arrancar hacia el centro apenas pasadas las 15. Tras recorrer las avenidas 32 y 7 en una fila que superó las seis cuadras, desembocaron en el espacio verde comprendido entre 50, 54, 6 y 7, para apostarse en la explanada central y parte de los canteros, desde la vereda de calle 6 hasta el monumento a San Martín.

Hasta allí llegó un público eminentemente familiar, variado en edades y extracciones sociales, que vivió el evento -organizado en torno a la alternancia entre canciones en vivo y arengas o discursos- con espíritu festivo, aplaudiendo fervorosamente las intervenciones de locutores, religiosos y laicos que dieron testimonio de sus experiencias de vida y coreando consignas como "familia unida jamás será vencida" o "¡Va-rón!... ¡Mu-jer!".

Muchos chicos estuvieron en la plaza San MartínPárrocos, representantes de la jerarquía eclesiástica -encabezada por el arzobispo Héctor Aguer-, seminaristas, monjas y pastores de diferentes confesiones -Pentecostal, Siriana Ortodoxa, Evangélica, Bautista, Presbiteriana, entre otras- se ubicaron al pie del escenario para escuchar alocuciones que en su mayoría buscaron moderar los enfoques ligados a lo dogmático para centrarse en la justificación de conceptos basada en el "sentido común".

El fuerte despliegue organizativo sumó pancartas y pasacalles a los que espontáneamente llevaron los asistentes, y un operativo de recolección de firmas con las mismas planillas que fueron remitidas hace algunos días a quienes envían a sus hijos a escuelas católicas. En este contexto, se subrayó que "nadie vino por un electrodoméstico ni el choripán y la gaseosa, ni tampoco hacinado en micros", y se estimó una concurrencia de "diez mil personas".

"SOMOS EL FUTURO"

Los adultos portaron pancartas con diferentes mensajesEl arzobispo platense Héctor Aguer, por su parte, consideró que "a veces los que quieren cambiar la índole del matrimonio y la familia intentan presentarnos a nosotros como retrógrados, como gente del pasado... pero nosotros somos el futuro, porque la esperanza que traen ustedes es la que tiene que reconstruir la sociedad que éstos quieren destruir".

"Imaginen qué habrá que enseñar en las escuelas si se aprueba esta ley inicua que se está preparando en el Congreso de la Nación", se preguntó el prelado: "¿Habrá que enseñar a los chicos todo lo contrario de la verdad, decirles que todo es igual, que han cambiado el matrimonio y la familia? Eso no lo podemos permitir; no lo podemos tolerar...".

Aguer abogó por que los legisladores "superen con lucidez y coraje las presiones que el gobierno nacional está haciendo para que consagren esta iniquidad", y concluyó: "la verdad es más fuerte, la esperanza es más fuerte, Dios es más fuerte, y por eso aquí está el futuro. Ustedes son el futuro". A las 17, a modo de oración y broche final de la concentración, la multitud leyó en voz alta un "manifiesto" que resumió los objetivos de la protesta.

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