Nunca es tarde cuando se decide darle una segunda oportunidad a la educación

 Nunca es tarde cuando se decide darle una segunda oportunidad a la educación
En los BSPA, más del 54% de los alumnos tiene entre 16 y 24 años. En 2009, asistieron alrededor de 16.600 estudiantes.
Lo que en la década del ‘80 comenzó como una oportunidad para que un grupo de adultos trabajadores terminaran la escuela secundaria se convirtió en la actualidad en una alternativa de estudio para los más jóvenes.

La ley nacional de educación vigente reconoce la modalidad de educación permanente de jóvenes y adultos.

Hay autores que señalan que una persona puede considerarse adulta por una variedad de factores tales como la edad, la mentalidad, porque asumió la responsabilidad laboral o está a cargo de una familia.

De un tiempo a esta parte, en las escuelas nocturnas de Salta los "adultos funcionales" que intentan finalizar el ciclo educativo medio son cada vez más numerosos.

Los BSPA

En la provincia funcionan 50 BSPA (Bachillerato Salteño para Adultos). Veinte están en la Capital y 30 en el interior; sin embargo, la mayor concentración de matrículas se registra en los establecimientos capitalinos.

Aunque las autoridades dicen que la superpoblación de chicos que cursan esta modalidad "no es tanta", los números demuestran que más de la mitad de los inscriptos en los BSPA tiene entre 16 y 24 años.

En 2009, decidieron iniciar o continuar la secundaria en los bachilleratos para adultos 16.656 alumnos. De éstos, el 33,74% tiene entre 20 y 24 años y el 20,87% de 16 a 19. Entre ambos suman un total del 54, 61%.

Hasta hace unos días, las autoridades aún no tenían definida la matrícula para este año, aunque se da por descontada que será similar a la de 2009, según se informó oficialmente a El Tribuno

.

La directora general de Regímenes Especiales del Ministerio de Educación, Cristina Aguilera, explicó a El Tribuno que si bien se permite el ingreso en este régimen a chicos de 16 años, "son sólo excepciones fehacientemente acreditas por autoridad competente".

"Por ejemplo, casos de jóvenes que tienen carga de familia o que trabajan. La normativa de Educación indica que se deben tener los 18 años cumplidos para poder ingresar a un BSPA", aclaró Aguilera.

No obstante, los comentarios generalizados en este ámbito dicen que "muchas veces las excepciones se hacen regla". Hay alumnos repitentes en los colegios secundarios que se cambian a un BSPA porque piensan que es más fácil y prefieren hacer tres años en vez de más de cinco. Y como en las escuelas no es estricto el control de la documentación, no se constata si efectivamente trabajan. De todos modos, se trata de una cuestión que resulta relativa.

Pensado para adultos

El 14,66% de los alumnos que no usan uniformes ni tampoco guardapolvos y que llegan a la escuela tras un larga jornada familiar y laboral tiene entre 30 y 34 años. Le siguen a esta franja etaria con el 14,57% los de 25 a 29 años. En tanto, los adultos de más de 35 sólo representan poco más del 16%.

Neri Corinti, técnica docente de Regímenes Especiales que fue coordinadora de los BSPA cuando éstos se crearon, comentó que "uno de los problemas en los bachilleratos para adultos es que los diseños curriculares de los BSPA son pensados para adultos y no para adolescentes".

"Entonces, cuando esta situación se presenta, es una dificultad para el docente que está frente del aula", manifestó.

Otra cosa a tener en cuenta es la integración, que es más complicada porque hay personas mayores que se sienten incómodas por la presencia de los chicos. "Los más adultos dicen que éstos son inmaduros", contó Neri.

Abandono

A simple vista el porcentaje de abandono es menor que en la escuela secundaria común. En 2009, de los 16.656 estudiantes que ocuparon un pupitre el primer día de clases llegaron a fin de año 12.727.

Los datos proporcionados por el Ministerio de Educación de la Provincia develan que el abandono fue del 23,58%, o sea de 3.929 alumnos.

La directora general de Regímenes Especiales, Cristina Aguilera, comentó que habilitar un BSPA es una tarea complicada y nada fácil.

La demanda

"Esto depende de varios factores, principalmente de que se produzca una demanda escolar que justifique la creación de una institución".

Por este motivo, "en el interior, y más aún en las zonas rurales, la situación es compleja, no obstante llegamos hasta allí con nuestra propuesta", señaló la docente, que está a cargo de la Dirección desde noviembre del año pasado.

Este año, según confirmó Aguilera a este diario, está previsto habilitar solamente un BSPA, que estará ubicado en el departamento de Anta.

Los cambios también llegan a los BSPA

Con la instrumentación a partir de este año de la ley de educación nacional Nº 26.206 que garantiza la obligatoriedad de la escuela secundaria, El Tribuno le consultó a la titular de Regímenes Especiales, Cristina Aguilera, sobre la posibilidad de un cierre a largo plazo de los BSPA. "No, para nada", contestó Aguilera, quien enfatizó la importancia de esta alternativa educativa que permite cumplir con este ciclo a muchos jóvenes y adultos.

Algunas versiones indican que el temor de cierre definitivo de estos establecimientos es lo que hizo que en los BSPA se reciba a los chicos desde los 16 años.

Nuevo diseño curricular

En el diseño de las cajas curriculares para la nueva secundaria se incluye el diseño curricular de los bachilleratos para adultos, el cual tiene sus particularidades. La normativa ahora vigente reconoce la modalidad de educación permanente de jóvenes y adultos, que persigue el objetivo de brindar un desarrollo integral y la cualificación laboral de aquellas personas que no cumplieron con la regularidad de la educación en tiempo y forma.

"Habrá cambios estructurales que se harán de manera gradual y progresiva", indicó Aguilera. Mientras tanto, ambos sistemas educativos (la ley federal y la normativa actual) deberán convivir.

Comentá la nota