“En 20 años nunca vi tantos llamados por los roedores en las casas”

“En 20 años nunca vi tantos llamados por los roedores en las casas”

Desde una empresa de control de plagas se admitió que el problema se intensificó en los últimos meses.

“En 20 años nunca vi tantos llamados por roedores en las casas”, exclamó José Lugones, propietario de una empresa de control de plagas que desde noviembre tiene más trabajo de lo normal.

El titular de la Agencia Ambiental del Municipio, Sebastián Serra, por su parte, dijo que “la Municipalidad implementó un programa para erradicar roedores que ya lleva 2 años”.

“Necesitamos el acompañamiento de los vecinos, porque si bien nosotros estamos erradicando los basurales a cielo abierto, vemos que aparecen mini basurales en toda la ciudad”, agregó.

A la Escuela Nª 36, que estuvo 15 días sin clases por este motivo, se le sumaron luego la 6 y la 24 con problemas similares. “Cada día aparece una nueva escuela con la problemática”, dijo la presidenta del Consejo Escolar, Liliana Aglietti.

“Es un problema principalmente estacional”, coincidieron Lugones y Eduardo Francés, ingeniero de Exter, otra firma de control de plagas.

Ambos explicaron que, pasado el verano, la temperatura baja y las ratas necesitan un 20% más de alimento para mantener su equilibrio calórico, por lo que ingresan en los hogares en busca de refugio y comida.

“En invierno directamente muchas mueren por el frío, sobre todo las más viejas y débiles. Su estación ideal es el otoño”, comentó Lugones.

“En el verano hubo muchos llamados y ahora también. Pero no me animo a decir que hayan sido más que otros años”, aportó Francés.

Lugones es drástico: “Tomamos muchísimas llamadas, sobre todo denunciando la presencia de lo que conocemos como lauchas o ratones. El último mes sí se destacaron las ratas”.

La proliferación a fines de 2014 se debió a que el invierno no fue “de los más crudos” y no murieron tantas. Al no producirse ese filtrado natural, hubo más reproducción y en verano la población alcanzó cifras enormes.

“No hubo una zona de la ciudad más afectada que otra, recibimos tanto llamados desde las afueras como del centro”, indicó Francés.

Lugones, en cambio, dijo que Patagonia Norte, Millamapu y otros barrios cercanos al aeropuerto fueron los más contaminados.

Guillermo, un vecino del barrio de Prensa, contó: "Es infernal, el problema empezó a principios del año pasado y este verano recrudeció. Las veo dentro de macetas, caminando por la medianera y mis hijos hasta las escuchan en el techo. Probé trayendo una gata, colocando cebos y tramperas. Logré agarrar a ocho, pero sigue habiendo".

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