Ayer se celebraron tres misas en la Capilla del Colegio del Huerto y en la Parroquia de la Merced. El obispo diocesano aseguró que la presencia de la religiosa “está muy viva, muy presente”. Sobre la posibilidad de construir un santuario dijo: “En Pergamino tenemos el espacio, ahora habría que conformar una buena comisión”.
La Eucaristía de las 16:00 se ofició en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced y fue presidida por el obispo diocesano, monseñor Héctor Cardelli, y concelebrada por algunos sacerdotes, en un templo colmado de fieles.
“Me parece hasta mentira que haya pasado tanto en tan poco tiempo, desde su beatificación hasta ahora, porque la presencia de los santos está tan cercana a nosotros que casi nos parece algo natural; sin embargo profundizando el Evangelio nos parece una gracia muy grande de Dios y como un señuelo, un signo para que nosotros también ‘mordamos el anzuelo’, nos sintamos estimulados a seguir estos pasos”, manifestó el obispo de la Diócesis de San Nicolás en las segundas fiestas patronales de la beata Crescencia Pérez.
Monseñor Héctor Cardelli evaluó que la presencia de la religiosa de la Congregación de las Hermanas del Huerto en la Diócesis “está muy viva, está muy presente, sobre todo en el Santuario de la Virgen de San Nicolás; no nos olvidemos que allí está su sobrino, el padre Carlos Pérez, quien ha hecho toda una divulgación y una presentación de la santidad de María Crescencia”.
El obispo estimó que “en mayor o menor intensidad es conocida, ocurre que ella, previamente a su beatificación, no era muy popular por mucha gente que no había pasado por la Capilla del Colegio Nuestra Señora del Huerto de Pergamino. Pero para otra gente es realmente una figura cercana y un modelo para seguir”.
La idea del santuario
La idea de erigir un santuario a la primera beata bonaerense ronda por la mente de numerosos devotos, quienes abrigan el deseo de un templo abierto muchas horas, los siete días a la semana, como así también una casa del peregrino para recibir a los cientos de devotos que visitan la tumba de la religiosa nacida en San Martín y cuya infancia transcurrió en el Partido de Pergamino.
Pero el pensamiento también sobrevuela por la mente del obispo, quien al ser consultado sobre la posibilidad de construir un santuario en la ciudad señaló qué elementos se necesitan para su puesta en marcha: “Hace falta en primer lugar dinero. Pero en Pergamino tenemos el espacio, yo lo ofrecí para hacerle un santuario a María Crescencia, ahora habría que conformar una buena comisión. No sé si están esperando la canonización, pero creo que es un tema que hay que resolver porque está muy acotado el espacio, como así también los horarios en torno a la Capilla del Colegio del Huerto ya que para mucha gente se hace difícil acceder, porque muchas personas cuando pasan por la Capilla tienen que ajustarse a los horarios de una vida de comunidad religiosa y eso no es fácil. Por eso sería muy importante dar algunos pasos en este tema para que la gente tenga un templo a disposición. Por ejemplo veo en el Santuario de la Virgen de San Nicolás que de la mañana a la noche hay gente, a cualquier hora que uno va está abierto, puede entrar y quedarse a rezar, además estamos procurando que nunca falte un confesor. Por eso he ofrecido un terreno en la calle Monseñor Scalabrini, donde en un tiempo hubo una comunidad de hermanas clarisas capuchinas, ese espacio está destinado para el santuario de la beata Crescencia”, concluyó monseñor Héctor Cardelli.
Un pequeño traspié del obispo
Durante los últimos tres meses del año pasado monseñor Héctor Cardelli se ausentó de sus habituales recorridas por las capillas y parroquias de la Diócesis. Ocurre que en octubre de 2013 el obispo se cortó el tendón de Aquiles del pie izquierdo mientras subía la escalera de la Catedral de San Nicolás, motivo por el que estuvo un tiempo alejado de sus recorridas habituales por cada pequeño rincón de la enorme Diócesis que es la de San Nicolás ya que tuvo que hacer reposo por un largo tiempo.
Fue así que rápidamente tuvo que operarse en San Nicolás y al tiempo comenzar con el proceso postoperatorio: “Luego de una recuperación de tres meses, además de varias sesiones de kinesiología, hicieron que hoy esté haciendo vida normal. Así que estoy recorriendo la Diócesis otra vez, muy feliz de volverme a encontrar con la gente”, manifestó el pastor en diálogo a LA OPINION mientras muchos fieles esperaban a un costado para saludarlo.
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