Durante el último fin de semana largo se detectaron inconvenientes durante los operativos que se concretaron en las calles de Pergamino; a raíz de las verificaciones se secuestraron 28 licencias a conductores que no cumplieron con la normativa. A su vez hubo retenciones de otros rodados que carecían de documentación.
“Considerando que fue un fin de semana largo, aumenta la actividad nocturna y con ello los controles de alcoholemia; hemos tenido 28 licencias retenidas por haberse detectado resultado positivo en el ‘alcotest’ y además varios vehículos retenidos por falta de documentación y demás”, explicó Marcela Noé, titular del Tribunal de Faltas que tiene a su cargo estos expedientes.
Alcoholemia
Asimismo informó el mecanismo y accionar en caso de recibir una infracción por control de alcoholemia: “Depende de la graduación que le haya dado en el momento de la verificación ya que existe un descargo que puede formular una persona respecto de la sanción recibida.
“No obstante cabe señalar que el automovilista puede hacer un reconocimiento sobre esta infracción en particular, teniendo en cuenta que ahí se analiza el pago de una multa ya que también rige en algunos casos la inhabilitación que se empieza a aplicar a partir de 0,75 por ciento de alcohol en la sangre y va aumentando según la graduación”.
Marcela Noé, si bien mencionó que “por los resultados se nota que la gente sigue tomando alcohol”, advirtió que “el tema está instalado en la calle, así me lo manifiesta muchísima gente que está atenta a estos operativos de alcoholemia y dicen que más allá de a quien le toque la inspección, no resulta agradable pero la mayoría de la población se manifiesta a favor de este tipo de controles”.
Controles y reacciones
Sobre los operativos especiales indicó que “se arman en diferentes puntos de la ciudad y generalmente entre 3 ó 4 inspectores en cada punto, es decir que los dividimos para lograr mejores resultados.
“En el momento que el infractor viene al Tribunal ya no es tanto el problema ya que si puede haber un roce o un choque, es en el momento en el que se está realizando el control en la vía pública.
“No puedo decir que se haya marcado un descenso en la cantidad de controles de alcoholemia con resultados positivos, pero se vienen manteniendo todas las cifras”, señaló la funcionaria.
Proyecto provincial
Los conductores que hayan sido encontrados conduciendo bajo efectos del alcohol, deberán aprobar un curso de seguridad vial para poder recuperar su licencia. Así lo informó la Dirección Provincial de Política y Seguridad Vial destacando además que la iniciativa, denominada “Si tomás no manejes y si manejás no tomes” se encuentra destinada a infractores a los que se les retuvo la licencia por conducir con alcohol en sangre.
De esta forma, los conductores inhabilitados por resultar positivo y punitivo su test de alcoholemia, deberán aprobar el curso para recuperar la licencia de conducir que será dictado por especialistas en Seguridad Vial, encabezados por un juez administrativo de Faltas Provinciales, se informó mediante un comunicado oficial. “Es ésta una iniciativa que tiende a reducir los casos de alcoholemia positivo, un riego que puede costarle la vida a muchas personas en accidentes de tránsito”, explicaron.
Los controles de alcoholemia se efectúan con el objetivo de prevenir los accidentes de tránsito y promover la solidaridad y el respeto por las normas. Quien conduce vehículos particulares sabe que con más de 0,5 g/l de alcohol en sangre no puede conducir y las personas que manejan remises o colectivos, en este caso no pueden estar al volante con más de 0 g/l porque son considerados como conductores riesgosos que atentan contra el derecho de todos a circular de manera libre y segura.
Cesvi Argentina
Según estudios realizados en Cesvi Argentina sobre un grupo heterogéneo de personas, con un promedio de 0,3 gramos de alcohol/litro en sangre se reducen en un 10 por ciento los reflejos y en un 17 por ciento la capacidad de maniobra fina. Por otro lado, el cuerpo “limpia” el alcohol a razón de 0,15 gramos por hora, por lo tanto si una persona ha llegado al límite máximo permitido va a necesitar entre 3 y 4 horas para que sus valores de alcoholemia vuelvan a cero.
“En los últimos y más resonantes casos de siniestros viales donde el alcohol estuvo presente, observamos que los controles arrojaron valores que triplicaban los máximos permitidos. Más allá de estar infringiendo la ley, es increíble que no se tome conciencia de los riesgos que se asumen al conducir alcoholizado, tanto para uno mismo como para terceros.
“Vemos que el alcohol y la conducción no es sólo un problema de los jóvenes sino que también está presente entre los adultos; tal vez la diferencia radica en que en la franja que va de los 18 a los 35 años se acostumbra a consumir alcohol sin la ingesta de alimentos, mientras que en los adultos ocurre lo contrario”, se explicó entre otras cosas.
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