El sindicalista que lleva dos meses al frente del gremio criticó la gestión del intendente Ramón Mestre por el nuevo esquema de transporte. Dijo que a un año de su implementación, las frecuencias no mejoraron y asegura que faltan colectivos en las calles. Dijo que la relación con el usuario es muy mala, producto de “una política mediática” en contra del gremio “instalada desde hace años”.
- El Gobierno municipal hace un balance positivo del nuevo sistema de transporte, ¿coincide?
- No. La expectativa que teníamos como gremio y también el mismo usuario, no se cumplió. Pensábamos que iba a ser otra cosa, y es más de lo mismo. Siempre dije que acá había que hacer una reestructuración del sistema de trasporte. Córdoba es una ciudad que se ha extendido, con muchos barrios nuevos y muchos lugares por donde no pasan los colectivos. Las frecuencias siguen siendo malas y el parque automotor es poco. Se licitó con 761 coches, siendo que con el sistema anterior teníamos 835 unidades. Yo pedí en su momento, se lo transmití al ex secretario general de UTA, Alfredo Peñaloza, cuando salió el Marco Regulatorio, que por lo menos tenían que respetar los 835 colectivos sino iban a quedar unos 500 trabajadores en la calle. Aún así, en los pliegos son 761 coches.
- Sin embargo, el intendente Mestre destaca las 650 unidades nuevos introducidas al sistema.
- Mire, tendrían que haber 835 coches en las calles y eso no pasa. Lo que ocurre es que esos 650 colectivos con los que ellos hacen esa política barata, esa demagogia barata, no les deja ver el bosque. Sí, trajeron esos coches nuevos pero qué hacemos con la frecuencia, ese sigue siendo el problema principal. Las frecuencias son pésimas, se queda un coche por cualquier problema y no hay refuerzos, no hay compañeros a la orden que puedan cumplir ese servicio porque las empresas están trabajando con el mínimo. Y eso no debería ser así según los pliegos. Ellos deberían haber pensado un esquema para mejorar las frecuencias, para que los colectivos lleguen más allá de donde llegan, y recién ahí licitar. Pero entre gallos y medianoche, la Municipalidad llamaba al jefe de tráfico de Coniferal, de Ciudad de Córdoba y de Tamse para conformar una mesa de trabajo. Así fue que a la mejor conveniencia de las empresas fueron conformando el supuesto nuevo esquema. Este nuevo sistema de transporte es un maquillaje que no le sirve a nadie, ni a los usuarios ni a los trabajadores.
-¿Por qué a los trabajadores?
- Porque con este nuevo sistema vinieron dos empresas que son monopolios en el país. Tienen colectivos en distintas provincias y se rigen por el Convenio Nacional. Acá, nosotros, al margen de ese acuerdo, tenemos nuestro propio Convenio Colectivo de Trabajo Córdoba que es más beneficioso. Está mejorado por distintos ítems que ellos no quieren respetar. Y esa es la lucha que hemos establecido, estamos en contra de la precarización laboral, queremos que se respete nuestro convenio.
- Hace unos días, el secretario de Transporte, César Ferreyra, responsabilizó también a la UTA por las malas frecuencias...
- Cómo puede ser responsable el trabajador, cuando es el trabajador el que pone su fuerza laboral todos los días. Se presenta a las cuatro de la mañana a tomar servicio y cumplir con los horarios ya establecidos. A lo que hace a las frecuencias y al parque automotor, es el poder concedente el que debe controlar que los empresarios cumplan. Nosotros no tenemos nada que controlar, el trabajador va cumple su servicio y listo. Nosotros no disponemos de esas cosas. No somos los responsables de cómo está el servicio.
- Pero ustedes también son actores del sistema...
- Sí, pero no los responsables de las frecuencias, por ejemplo. A Mestre ni lo conozco, lo conozco por fotos nomás, pero varias veces hemos hablado con el secretario General municipal, (Alberto) Giménez, sobre la problemática. Lamentablemente ellos no quieren ver las cosas. Ellos son políticos y nosotros sindicalistas, las necesidades son distintas. Ellos tienen otros intereses, no se quieren meter en problemas. Siempre es más fácil para los empresarios y la Municipalidad echarle la culpa a los trabajadores que hacerse cargo de los problemas. Nosotros somos los fusibles, la cara visible en esta historia. Nos exponemos ante el usuario.
- ¿Cómo es la relación hoy con el usuario?
- Muy mala. Hay una política mediática instalada desde hace años con respecto al trabajador del transporte. Mucha gente, cree que el chofer es el que maneja la frecuencia del colectivo, y no es así. Las frecuencias las definen las empresas con el poder concedente que es la Municipalidad. Si una línea debe andar con 20 coches, porqué anda con 12, y quien controla eso, ¿nosotros? No.
- Hace años que los pasajeros soportan medidas intempestivas de UTA, todos los meses un problema... ¿Hacen una autocrítica?
- Reclamamos por cosas que son justas. Desgraciadamente estamos viviendo situaciones muy delicadas en las calles con los pasajeros. Nosotros estamos hace dos meses al frente del gremio y hemos tenido muchos compañeros agredidos con armas blancas, con armas de fuego sea por robo o patoterismo. Gente que se la agarra con el chofer, lo insulta porque lo cree responsable de las demoras. Es muy preocupante lo que está pasando. No son hechos aislados.

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