Asimismo, el municipio aseguró que la SAPPEM, encargada del manejo de la tarjeta recargable, estará instalada en el edificio de Moreno 9 antes de ese mes.
Asimismo, Claudio Curcio, titular de la citada empresa, evitó dar precisiones acerca de cuánto podrá demorar la puesta operativa de todo el esquema, aunque se esperanzó en cumplir con la fecha del primero de agosto, anunciada por el secretario de Gobierno, Hugo Borelli.
"Estamos trabajando en forma nocturna con la instalación de la herrería en los coches de Plaza y Mayo, para luego iniciar el cableado. También se trabaja en la instalación del software de la sociedad que operará el sistema (SAPPEM), con los servidores en nuestras oficinas", señaló Curcio.
El empresario explicó que tanto Plaza como Mayo van poniendo a disposición sus unidades, sin afectar el servicio que prestan.
"Por eso trabajamos de noche, cuando se disponen de más coches fuera de uso", explicó.
Una vez que se complete esta etapa, comenzará el montaje de los lectores, tarea que tiene un ritmo de colocación de diez máquinas por día.
La modalidad de pago mediante tarjeta de aproximación reemplazará al tarjebus, aportando tecnología de última generación para el monitoreo de las líneas de ómnibus.
De todas formas, la comuna prevé que, al menos por espacio de un par de meses, los dos sistemas estarían en vigencia en forma paralela.
Un corazón preciso
"El GPS es el corazón del sistema", señaló Curcio consultado sobre la importancia de este elemento en la operatividad del nuevos esquema de pago.
Uno de los aportes más importantes es que ofrece la denominada "hora patrón", dato común a todos los colectivos.
"No hay un operador que deba controlar la hora o coordinarla. Esa información se toma directamente de los satélites y todos tienen la misma referencia, al milisegundo. Esto es vital porque permite coordinar todas las secuencias", señaló Curcio.
Por otra parte, el GPS aporta datos del posicionamiento de cada unidad, tanto para el control de las frecuencias como para atender situaciones de emergencia.
"Otro paso importante es que la Municipalidad va a controlar el funcionamiento del servicio en tiempo real. Además, la lectura del boleto permitirá calcular en qué lugar se registra la mayor afluencia de pasajeros, para permitir el ajuste de las frecuencias", explicó.
En este punto, el secretario de Gobierno, Hugo Borelli, confirmó que el GPS permitirá retirar del control de horarios y frecuencias a los 16 agentes del Cuerpo Unico de Inspectores (CUIM) hoy asignados a esa tarea, aunque se mantendrá una presencia mínima.
"Más allá del control que permite el GPS, hay situaciones que debemos verificar mediante el trabajo personal. Por ejemplo, la cantidad de personas que a determinada hora hay en una parada de ómnibus o si los coches no se detienen", indicó.
Esta última situación en particular es una de las que más preocupa a Borelli, quien aseguró que la circunstancia de un coche que sigue su marcha por estar completo "lo tiene obsesionado".
"Cuando el colectivo pasa a horario pero sigue de largo con la puerta cerrada, me carcome la cabeza...", graficó.
Borelli: "Llegaremos a tiempo con la SAPPEM"
A pesar que las expectativas y los anuncios referentes a la puesta en marcha de las tarjetas por aproximación han tenido ya, cuanto menos, tres actos fallidos, el secretario de Gobierno, Hugo Borelli, aseguró que el sistema va a estar operativo el primer día de agosto y que la SAPPEM, encargada de su manejo, estará instalada en el edificio de Moreno 9 "antes de esa fecha".
"La SAPPEM va a llegar perfectamente al momento es que estén las máquinas instaladas", señaló.
El funcionario explicó que se trabaja "a buen ritmo" en el edificio que alquila el municipio en calle Moreno, completándose la colocación del aire acondicionado y de los servidores.
El inmueble, organizado en planta baja y cuatro pisos, alojará además a otras dependencias municipales, entre ellas la encargada del futuro monitoreo de las cámaras de seguridad que se pretenden colocar en diferentes puntos de la ciudad.
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