En el marco del Programa “Raíces” del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, próximamente, el Laboratorio de Ecología Evolutiva Humana (LEEH) de la Universidad Nacional del Centro sede Quequén contará con un nuevo investigador en su equipo quien, además, trabajará en la instalación de un laboratorio de isótopos estables, una novedosa tecnología que no existe en la región actualmente y que brindará servicios tanto al área investigativa como productiva de todo el país.
Luego de seis meses de intercambio de ideas y preparación de un proyecto, a fines de enero de 2012 se realizó una presentación en el Concurso Nacional del Conicet para el ingreso a la carrera de investigador científico del Conicet. Once meses después las ilusiones se vieron coronadas cuando Conicet informó oficialmente (expediente 1120/12) el ingreso de Valenzuela a partir de los primeros meses de este año.
En pos de la instalación de esta tecnología de última generación en nuestro medio, en noviembre pasado, los doctores Valenzuela y Guichón mantuvieron una reunión en Buenos Aires con autoridades del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación. En esa ocasión, se manifestó que el gobierno nacional tiene líneas de financiamiento para estas propuestas, pero que también se requiere del aporte regional.
Un laboratorio de servicios
Por su parte, acerca de cómo se aplican los isótopos estables Valenzuela comentó que “los isótopos estables tienen muchas aplicaciones, se utilizan para efectuar el control de calidad de importaciones y exportaciones, evaluar el impacto de pesticidas en el agro, conocer el origen de sustancias tóxicas (drogas) y efectuar estudios forenses” y acerca de qué servicios brinda un laboratorio de análisis de isótopos como el que se promoverá instalar en la sede Quequén de la Unicen, explicó que “prestaría servicios de análisis a institutos de investigación científica tanto públicos como privados, pero también puede brindar servicios a empresas privadas o a entes como la policía científica o el poder judicial en el caso de análisis forenses. Además de realizar investigación propia en ciencia básica y aplicada”.
“Un laboratorio bien equipado puede prestar servicios de análisis de isótopos estables de varios elementos (los más comunes son C, N, H, O y S) en diferentes materiales y sustancias (sólidos, líquidos o gases). Hoy en día los análisis de isótopos estables se usan en muchas áreas de la ciencia básica y aplicada, así como también en el comercio de alimentos, productos y subproductos agrícolas”, recalcó Valenzuela.
Agregó que “existen diversos usos de los isótopos estables, pero los más comunes se realizan en ciencia básica, por ejemplo en ecología, ya que los isótopos permiten estudiar la dieta de los animales y las relaciones de las cadenas tróficas. También se estudia la migración animal y el desplazamiento de las especies a lo largo de los ambientes”.
El investigador que prontamente estará trabajando en nuestro medio, detalló que “en agronomía es común usar isótopos estables para estudiar la eficiencia en el uso del agua de los cultivos o detectar estrés hídrico, para estimar la capacidad de ciertos cultivos puros o mixtos de fijar nitrógeno y cuantificar cuanto nitrógeno del aportado por los fertilizantes está siendo incorporado por las plantas, o filtrado en el suelo o perdido”.///
Comercio y estudios forenses
* En Europa
Desde el punto de vista del comercio de alimentos, Velenzuela mencionó que “los isótopos estables están siendo usados en Europa para estudiar y corroborar la región de origen de ciertos productos (aceites, vinos, quesos, carnes), para asignar un valor agregado a los productos regionales. Además, es muy común su uso para detectar la adulteración de alimentos y bebidas (miel, vinos, jugos) y se está iniciando el uso de isótopos estables para distinguir alimentos (principalmente cultivos) producidos en forma orgánica o convencional”.
* Ciencia
“Desde el punto de vista de la ciencia forense, se efectúan análisis para detectar el origen de drogas vegetales (marihuana, cocaína) y sintéticas (LSD, metanfetaminas). Además, en el caso de víctimas desconocidas, se aplican estos análisis para reconstruir los movimientos (viajes) de estas personas durante los últimos meses de vida. También para detectar el origen de explosivos y otras evidencias como cinta adhesiva en casos de ataques terroristas”, explicó Valenzuela.///
Importancia del laboratorio
En relación a la importancia de tener un laboratorio de esas características en nuestro medio, Valenzuela señaló que “hay una necesidad muy grande en nuestro país de disponer de un espacio en donde se efectúen estos análisis. Hoy en día el único laboratorio de servicios en Argentina pertenece al Instituto Nacional de Geocronología y Geología Isotópica de la UBA y la mayoría de los proyectos de investigación nacionales que requieren de estos tipos de análisis envían sus muestras al exterior. Esto conlleva a que, entre otras cosas, los investigadores pierdan la posibilidad de entrenarse y aprender más sobre estos análisis, a que las muestras tarden más tiempo en ser analizadas, y por supuesto, a que recursos (en muchas casos públicos) dejen el país. A su vez, muchos tipos de muestras no pueden ser exportadas y eso imposibilita la realización de estos estudios en primer lugar. Además, el uso de esta técnica se está extendiendo a la industria y al comercio internacional, y sin dudas la demanda de estos servicios crecerá en los próximos años”.
“Creo que sería importante la instalación de un laboratorio de servicios de isótopos en la región de Necochea ya que permitiría la creación de un centro de investigación que prestaría servicios tanto a la ciencia básica de nuestro país como así también a la industria agroganadera. Además se podría llegar a prestar servicios a usuarios interesados en la importación y exportación de productos, tanto para su control como para tener una certificación de región de origen, tan apreciada en los mercados extranjeros”, detalló el investigador.
Valenzuela remarcó que “Necochea y Quequén son una excelente opción para la instalación de un laboratorio de este tipo, debido no solo a la existencia de un puerto tan importante como el de Quequén, sino a la cercanía de Mar del Plata, Tandil, Azul, Balcarce, Olavarría y Bahía Blanca, todas ciudades con grupos de investigación activos (Conicet, Inidep, INTA, universidades, etc.), lo que permitiría el intercambio de investigadores y la colaboración entre instituciones. Además, se estaría ayudando a descentralizar más la ciencia y apoyando al desarrollo científico y tecnológico de la Sede de enseñanza Universitaria de Quequén. Esto último sin dudas traerá aparejados otros beneficios para la comunidad, como la presencia de nuevas ofertas educativas. Creo que esta puede ser la oportunidad de hacer de Necochea y Quequen un centro de ciencia de primer nivel en el país, de referencia en Argentina y Sudamérica”.
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