Nuevo gesto de Irán: sugiere a EE.UU. que reabra su embajada

Nuevo gesto de Irán: sugiere a EE.UU. que reabra su embajada
El presidente Rohani afirmó que “ninguna enemistad dura para siempre”. Rechazo israelí.
Con el lema de que “ninguna enemistad dura para siempre”, Irán hizo otro fuerte gesto de distensión hacia el mundo y, en especial, a Estados Unidos en el influyente foro económico de Davos. Su presidente moderado, Hassan Rohani, planteó que el país persa quiere mejorar sus relaciones con Occidente y con Norteamérica en particular. Ofreció que Washington reabra su embajada en Teherán, cerrada desde hace tres décadas. Pero el mandatario rehuyó cualquier acercamiento con Israel, cuyo gobierno volvió a poner en duda en el mismo escenario la honestidad del régimen teocrático.

En su discurso, Rohani dijo que las relaciones entre Irán y Estados Unidos ingresaron en una nueva fase en los últimos meses. En ese marco, destacó que ambas partes se han sentado en una mesa de negociaciones junto a otras potencias mundiales para buscar un acuerdo sobre el controvertido programa nuclear de Teherán. Hace apenas cuatro días, el régimen anunció que había frenado sus actividades atómicas en línea con el acuerdo logrado con EE.UU. y Europa que, a cambio, suspendieron parte de las sanciones contra los persas.

“La reapertura de la embajada estadounidense en Teherán no es imposible”, aseguró Rohani en el balneario suizo. “Ninguna enemistad dura para siempre”, indicó.

La embajada estadounidense en Teherán ha estado cerrada durante casi 35 años, desde la toma de rehenes al inicio de la Revolución en Irán en 1979.

Rohani destacó en la entrevista que sigue habiendo grandes diferencias entre ambos países, pero que hay que tratar de transformar el enfrentamiento en amistad.

El presidente confió asimismo en que Washington respete el derecho de Irán a contar con una tecnología nuclear pacífica y acepte el papel destacado de su país en la zona, como condiciones para restablecer las relaciones entre ambas naciones. “Es necesario que las instituciones de los EE.UU. acepten las realidades históricas de Irán no sólo con palabras, sino también con acciones”, agregó.

Estos gestos y el acercamiento a Occidente están lejos de convencer al mayor enemigo iraní en la región, Israel, país al cual le conviene muy poco el vínculo de Teherán con Washington. “El objetivo del régimen de los ayatollahs, que se esconde detrás de las sonrisas de Rohani, es aligerar las sanciones sin hacer concesiones sobre el programa para producir armas nucleares”. Irán no reconoce aún a Israel como Estado.

Para muchos analistas, sin embargo, la cuestión nuclear está muy lejos de ser un objetivo central iraní por encima del más crucial del regreso de las inversiones internacionales. Irán es un país capitalista y se mueve con esos criterios.

En el Foro de Davos, justamente, Rohani destacó que su objetivo es atraer a los inversionistas occidentales y entrevistarse con altos gerentes de compañías de petróleo y gas. Es la primera vez en más de diez años que la delegación iraní en Davos está encabezada por el presidente.

Las sanciones de Occidente contra la república islámica están solamente suspendidas por el momento y se mantiene el embargo petrolero. Durante un plazo de seis meses, Irán y seis potencias mundiales buscarán llegar a un acuerdo definitivo que garantice que Teherán no desarrollará armas atómicas a cambio del levantamiento de más sanciones.

El levantamiento de las sanciones era uno de los principales objetivos del nuevo gobierno iraní para poder retomar la exportación de productos petroquímicos.

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