Se trata del caso de la vicedirectora del Cristo Rey que fue herida en el ingreso a la escuela por encargo del marido, en 2011. Los cómplices también recibieron duras penas.
La Cámara Cuarta del Crimen, presidida por el juez Andrés Achaval, condenó en la última audiencia del debate -que comenzó a mediados de noviembre pasado- a 9 años de prisión a Luis Mañes, el marido de la víctima, como partícipe necesario del delito de robo doblemente calificado, además de lesiones leves y coacción, por un hecho anterior al día de la agresión, ocurrido en la mañana del 13 de mayo de 2011 en la esquina del reconocido colegio de barrio General Bustos.
La misma pena recayó sobre Diego Sigampa, en ambos casos coincidentes con el pedido de la fiscal Laura Battistelli, quien fue culpado como coautor del delito de robo doblemente calificado.
Finalmente, y luego de mostrar arrepentimiento y pedir perdón, la cómplice de Sigampa y en otrora amante de Mañes, Natalia Palomeque fue condenada a 6 años y 8 meses de prisión por el mismo delito.
Fue el final de una tremenda historia que vivió la docente Liliana Mathieu, que siguió atentamente el debate en todas las audiencias y sollozó al oír la sentencia sobre con quién había compartido las últimas dos décadas, cuando el amor nació en sus natales tierras entrerrianas.
Historia de terror
Mathieu vivía en Concordia (Entre Ríos) cuando conoció a Mañes, quien estaba casado con una tía de la mujer. Ella era una joven docente recibida cuando descubrió que estaba embarazada y decidieron con el acusado, viajar e instalarse en la provincia de Córdoba.
Tras diez años de convivencia, comenzó a descubrir las infidelidades de su esposo, que a veces hacía abandono del hogar.
Sin embargo, él le planteaba situaciones de celos, controles de horarios o llamadas telefónicas.
Varias veces quisó separarse, pero Mañes le prometía rehacer su vida familiar. Sin embargo, en 2010, había tomado la decisión de finalizar con la relación. Incluso el acusado se había ido a vivir con otra mujer, compañera de trabajo.
La mañana del 24 de noviembre de ese año, se habría registrado una fuerte discusión, en el que Mañes la habría golpeado con los puños y amenazado, lo que obligó a la docente salir corriendo a la calle pidiendo auxilio. El hecho derivó en una denuncia por violencia familiar, en el que se dictó una orden de exclusión, que Mañes nunca cumplía. Meses después, en mayo de 2011, dos supuestos motochorros le arrebataron el portafolio cuando llegaba al colegio y sin titubeos le dispararon a quemarropa.
Tras una minuciosa pesquisa, se logró descubrir que todo era un supuesto plan de Mañes, en plena etapa de separación con la docente.
«Estoy segura que me quiso matar», concluyó Mathieu al declarar ante el tribunal.
«Ocurrió antes de la modificación por violencia de género, sino la pena sería más dura», recalcó una voz judicial.
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