Por nuevas denuncias, Pérez volvió al ex Cose

Por nuevas denuncias, Pérez volvió al ex Cose
El gobernador participó de la celebración del viernes santo junto a los jóvenes internos. Esta semana, la Corte apuró al Gobierno con mejoras en la institución.

Tal como lo hizo su homónimo papal, Francisco Pérez decidió visitar un instituto de encierro para adolescentes en un tiempo significativo para el universo católico. Fuera de agenda, el gobernador estuvo en el ex Cose para interiorizarse sobre los problemas de la institución, hablar con los jóvenes internos y compartir una celebración organizada por la Pastoral Social.

Este viernes santo, Pérez recorrió junto al ministro Guillermo Elizalde -responsable político de lo que ocurre intramuros- el Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil. La visita sirvió para que el mandatario recorriera las obras de refacción que se están realizando en los pabellones, luego de que ese viejo edificio ubicado en la calle Montes de Oca volviera a ser foco de atención por las revueltas y fugas protagonizadas por los internos.

Así, según contó el ministro de Desarrollo Social, Pérez participó de la celebración organizada por el padre Roberto Juárez, que fue capellán de la penitenciaría de Boulogne Sur Mer, por el viernes santo.

"En una celebración de estas características", explicó el funcionario a cargo del área social, "los credos son importantes para recuperar el proyecto de vida de los jóvenes. El aporte de las iglesias católica y evangélica es importante y nosotros apostamos a ese acompañamiento".

Pero además, el gobernador decidió "mantener contacto con los adolescentes, charló con ellos, se detuvo mucho a escucharlos", indicó Elizalde. Así, Pérez indagó en los adolescentes en cómo era la vida en situación de encierro.

Si bien no hubo pedidos en particular por parte de los internos, el gobernador se sorprendió por un dato relevante que marca la complejidad del sistema carcelario juvenil y los vínculos con el sistema judicial:

Que el 30 por ciento de los jóvenes que se encuentran actualmente detenidos en el ex Cose, tienen más de 18 de años.

Precisamente, uno de los cabecillas de las revueltas ocurridas el año pasado, ya había alcanzado los 21 años. Se encontraba alojado en el sector conocido como "máxima seguridad". El SRPJ busca contener a adolescentes en conflicto con la ley en el rango de los 13 a 18 años, pero es frecuente que algunos jóvenes permanezcan fuera de este espectro por diversas razones, demorando su paso -si la justicia penal así lo determina- al sector de adultos jóvenes del Complejo San Felipe.

De acuerdo con el ministro Elizalde, Pérez se comprometió abordar este problema con la Suprema Corte de Justicia, para descomprimir la situación en el instituto.

Por eso, la visita de Pérez al ex Cose puede analizarse más allá del llamado Efecto Francisco -que este jueves realizó la tradicional ceremonia del lavado de pies en un instituto carcelario para jóvenes, en Roma-.

Por el contrario, la institución que dirige el psiquiatra Rubén Contreras no deja de recibir cuestionamientos ni llamados de atención por parte de otras instancias.

A principios de esta semana, se conoció que la Suprema Corte instó al SRPJ a realizar mejoras en la infraestructura del edificio, a partir de un habeas corpus cursado por la Asociación Civil Xumek. El pedido del tribunal fue realizado bajo el carácter de urgente, según publicó Los Andes.

Desde el ministerio de Desarrollo Social indicaron que esos trabajos de mejoría pedidos por la ong de derechos humanos, ya estaban en marcha.

Tras las revueltas del año pasado -que incluyó una rebelión por parte de los operadores del organismo, aquellos que cuidan a los adolescentes, y derivó en un conflicto político gremial-, Francisco Pérez ordenó avanzar con un nuevo edificio a construirse en la zona de Campo Cacheuta. Cerca de allí -pero del otro lado de la ruta- se encuentra la penitenciaría de Almafuerte.

También ante este marco pueden entenderse estas últimas palabras del ministro Elizalde: "El gobernador siempre nos marca las obras que hay que hacer. Nos pone plazos y que le demos celeridad, marcándonos el ritmo de gestión".

En este contexto -más que religioso, totalmente político- se puede entender la visita sorpresa de Francisco Pérez al ex Cose, mientras el Gobierno provincial es apurado por la Corte y vuelven las denuncias por la dura convivencia que se vive intramuros.

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