Las nuevas camaristas proponen cambios en Familia y Sucesiones

Paz de Centurión y Valderrábano de Casas, las primeras seleccionadas por el CAM en asumir. Las vacantes comenzarán a ser cubiertas el martes. El cambio en el reglamento interno de los concursos tendría un impacto positivo
El salón de actos del segundo piso del palacio de tribunales estará repleto el martes, a las 12, cuando asuman las dos nuevas camaristas y tres juezas en Familia y Sucesiones. La ceremonia implicará mucho más que el juramento de las magistradas: será el comienzo de la normalización institucional con la cobertura de vacantes a partir del sistema implementado en la Constitución provincial de 2006.

El carácter histórico de este proceso (el primero concluido con el Consejo Asesor de la Magistratura) fue resaltado por las futuras camaristas Ester Valderrábano de Casas y Marta Paz de Centurión, quienes se desempeñan como juezas del fuero desde hace 20 años. Ambas admitieron el orgullo personal de ser protagonistas de este momento de la Justicia, y calificaron de positiva la experiencia, en una entrevista con LA GACETA, que se desarrolló como sigue.

- ¿Qué implica haber llegado a esta instancia?

- (Valderrábano) Es una gran satisfacción que el nuevo sistema funcione para atender la demanda ciudadana de llenar los vacíos en los tribunales. Con Marta fuimos designadas con el sistema netamente político de la Constitución anterior, y con el CAM de entonces. Era natural que pretendamos pasar a otro cargo luego de tantos años en primera instancia.

- (Paz) Es un reconocimiento a haber cumplido y a querer seguir cumpliendo con la tarea de administrar Justicia con celeridad pero sin apresuramiento, y un honor ser las primeras. Nosotras propusimos que se implemente un CAM, fue una lucha para que las cosas salgan como correspondan.

- ¿Qué destacan del concurso?

- (V) Se lo llevó a cabo limpiamente, no hubo ninguna impugnación e intervino un jurado de lujo.

- (P) Pasamos situaciones de mucho estrés, pero presentarnos era una cuestión de honor. Aún hay mucho miedo al nuevo sistema.

- ¿Cuáles cambios deberían implementarse en Familia?

- (P) Es un fuero altamente sensible, que requiere mucho compromiso y escuchar al abogado y a la parte. La inmediación es tan necesaria como la solución posterior a la audiencia, para lo cual es clave la existencia de más juzgados como ya se aprobó, y no de más secretarías. También es fundamental y determinante contar con equipos técnicos interdisciplinarios.

- (V) Coincido, y deben ser equipos especializados y exclusivos. Tenemos un apoyo invalorable del gabinete psicosocial, pero atiende todos los fueros. No se pueden abordar los problemas de Familia sólo desde la mirada de la ley. Hay que analizar si se debe dividir Familia de Sucesiones, que implica un 30% de los juicios con una carga mayormente patrimonial. Podríamos hacer más especializadas las actuaciones judiciales.

- ¿Qué aspectos del CAM deben mejorar?

- (P) Todo sistema se perfecciona con el tiempo. La reciente reforma en el reglamento interno mejora la participación. Lo fundamental es que se cubran rápidamente las vacantes, porque la administración de Justicia está muy resentida.

- (V) Sigo sosteniendo que el CAM debe prever un régimen de subrogancias mientras se sustancien los concursos, que es una solución para los justiciables. Los tribunales no pueden subsistir con un tercio de vacantes. El cambio en el reglamento va a ser positivo, porque animará a los abogados a postularse. Antes era pétreo para la asignación de puntajes, pero ahora habrá mayor flexibilidad.

- ¿Qué opinan de las nuevas juezas, Claudia López y Angela Martínez, que fueron sus secretarias (N de la R: la tercera jueza es Silvia Lescano de Francesco)?

- (V) López tiene una enorme experiencia, mucho equilibrio e idoneidad, y una gran preparación en derechos humanos. Puede tener un muy buen desempeño.

- (P) Martínez fue defensora de Menores y secretaria elegida por concurso, de gran capacidad. Sin que esté establecido formalmente, es natural que se implemente en los hechos una carrera judicial con ascensos en los cargos, y es necesaria la creación de una escuela judicial.

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