Nueva tendencia: la falta de ahorro y la inflación generan un boom de consumo

Luego de un 2009 difícil, la gente gasta más, especialmente en bienes durables. LCD, computadoras y automóviles marcan el rumbo. Las cuotas sin interés también motorizan esta tendencia. Este año pocos piensan en ahorrar
La recesión, la incertidumbre, la denominada “época de vacas flacas” quedó atrás. La gente gasta más y lo demuestra.

Así, la economía nacional se reactiva a fuerza de consumo: plasmas, LCD, notebooks, netbooks y automóviles mantienen un fuerte nivel de ventas desde el inicio de 2010.

Hay un dato clave que explica por qué la gente se inclina a consumir y no a ahorrar: la inflación. El año pasado, en plena crisis económica, la gente sentía que lo conveniente era guardar plata “por si las dudas”. Hoy ese pensamiento cambió. “Ahorrar” es sinónimo de perder dinero, porque mes a mes la inflación impacta en todos los productos y la gente busca ganar esa carrera. “Se adelanta el consumo porque uno sabe que el día de mañana los productos están más caros”, resumió a este medio Milagros Gismondi, economista jefe del estudio de Orlando Ferreres.

En ese contexto, ni siquiera el dólar sirve como resguardo. Es que la decisión del Gobierno nacional es mantener “anclado” el valor de la moneda estadounidense, por lo que tener dólares tampoco es garantía de no perder. “Si no se concibe al dólar como una reserva de valor que permite compensar el aumento de precios, es posible que el consumidor se vuelque a los bienes durables”, explicó el economista Aldo Ferrer en diálogo con Hoy.

Los especialistas e involucrados en el tema consultados por este medio resaltaron que el crecimiento del consumo responde a que la gente posee un mayor poder adquisitivo. De hecho, desde la consultora de Orlando Ferreres destacaron que los acuerdos salariales durante el primer semestre fueron, en promedio, del 28%, lo cual, según sus estimaciones, se ubicará por encima del índice anual inflacionario, que estará en el 25%. Algunos otros economistas no son tan optimistas, ya que, según reflejó este diario, entienden que la inflación se ubicará en el 30% al finalizar 2010. Más allá de esto, lo concreto es que la gente sí dispone de mayor dinero y no duda en gastarlo.

La aplicación de la asignación universal por hijo, más el aumento de las jubilaciones y el cambio en el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias completan el combo de factores que les permiten a los argentinos generar un boom en el consumo.

A esto se le suma una sostenida oferta de cuotas sin interés que permiten apuntalar un alto nivel de compra. “Con una cuota módica, aunque se termina pagando más, la gente se puede comprar una computadora o un LCD”, graficó Raúl Lamacchia, presidente de la Federación Económica de Buenos Aires (FEBA).

Por su parte, el gerente de la Cámara de Comercio de La Plata, Diego Piancazzo, también advirtió que durante los últimos meses “se ha utilizado mucho la tarjeta de crédito”.

El riesgo de que el consumo crezca sin que haya inversión

En este panorama en que el sector comercial parece estar de parabienes por un fuerte crecimiento en las ventas, los especialistas realizan una advertencia: es peligroso que se alimente el consumo y no se fomente la inversión.

Según la economista Milagros Gismondi, el contexto inflacionario que tiene un estímulo directo para el consumo a la vez genera un “desestímulo” para la inversión. Raúl Lamacchia señaló que “hay mucho dinero en el sistema”, pero esto no se refleja en la inversión. “Si se volcara también a la inversión, el rumbo económico se consolidaría mucho más”, dijo el titular de FEBA.

El fenómeno se extenderá durante el segundo semestre

Todos los consultados por Hoy, en mayor o menor medida, coincidieron en que el impulso que se generó en el consumo se mantendrá durante la segunda mitad del año. Incluso, algunos señalan como horizonte las elecciones del año próximo, en cuanto a que todas las medidas económicas estarán dirigidas a sostener esta capacidad de compra de la población.

El economista Aldo Ferrer fue contundente. “Se va a mantener”, dijo, y explicó que si bien los niveles de inflación “están un poco altos”, eso no se convertirá en una traba para que la tendencia consumista en la población continúe.

Los representantes empresariales mostraron una mirada similar a la del economista. Diego Piancazzo, de la Cámara de Comercio de La Plata, señaló que las estimaciones realizadas, a partir de consultas a asociados de la entidad, señalan que “esto va a seguir hasta fin de año, incluso hasta el año que viene, para las elecciones”. Raúl Lamacchia, de FEBA, por su parte, indicó que tanto 2010 como 2011 “son dos años que se presentan favorablemente”, por lo que entendió que “esta tendencia va a seguir”.

En tanto, la representante de la consultora de Orlando Ferreres, Milagros Gismondi, fue la menos optimista de todos, aunque entendió que el impulso del consumo no sufrirá una caída importante en lo que resta del año. La economista remarcó que “las tasas de variación serán mucho más bajas”, porque en el último semestre de 2009 el consumo había comenzado a crecer, a diferencia del primero, en que los índices cayeron abruptamente. “El segundo semestre del año pasado se caía, pero no tanto. Por eso, las bases de comparación también cambian”, señaló, al tiempo que puntualizó que el consumo viene creciendo al 9,1%, y desde la consultora calculan que el año cerrará con un 8,6% de crecimiento.

Aires acondicionados y negocios inmobiliarios, lo que se viene

En los próximos meses se espera que las empresas dedicadas a la venta de artículos para el hogar comiencen a ofrecer facilidades para la compra de aires acondicionados, un artículo muy requerido en la segunda mitad del año.

A su vez, los operadores económicos también estiman que habrá un incremento en el sector inmobiliario, dado que el mayor pico de ventas se da entre septiembre y noviembre. De todos modos, el acceso a este sector es restringido. Si bien la compra de “ladrillos” es una de las inversiones más seguras que se puede hacer, también requiere de sumas muy importantes y lejanas para el común de la gente.

Tarjetas de crédito, un arma de doble filo

Es indudable que la posibilidad de financiamiento en cuotas fijas se vuelve tentador para las familias argentinas que deciden comprar un LCD, cambiar la computadora o, más aún, renovar el auto. Sin embargo, esta posibilidad que tuvo un fuerte impacto en el crecimiento del consumo en el primer semestre del año también puede convertirse en un arma de doble filo.

La elección de esta herramienta queda en evidencia con un simple dato: en un año el gasto promedio de las tarjetas de crédito creció de 900 a 1.300 pesos por mes, es decir casi un 50%, según una entidad privada. Esto, si bien estimula el consumo, también genera un mayor endeudamiento por parte de las familias. “Esto limitará la capacidad de consumo en el mediano plazo”, explicó el titular de la consultora económica Finsoport, Jorge Todesca.

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