El edil Roberto Tomás Aranda pidió la nulidad de la elección del presidente, mientras que los vices todavía no juraron.
Pese a que el 20 de febrero se llevó a cabo la reunión preparatoria y el 1 del corriente el acto de apertura del período ordinario de sesiones, en el Concejo Deliberante de Cerrillos aún no juraron los vicepresidentes primero y segundo. En esta última oportunidad se pidió, además, la nulidad de la elección del presidente.
No se fijó día y hora de sesiones, ni se conformaron las comisiones de rigor. Tampoco el Ejecutivo municipal pudo presentar su informe 2013, por falta de quórum. En síntesis, todo está a fojas cero.
Los vecinos aún no salen de su asombro y algunos ya especulan con que la presente gestión, al igual que otras tantas, pasará sin pena ni gloria y dedicará sus días a peleas políticas de cabotaje, mientras las problemáticas que atraviesa el pueblo esperan soluciones.
La situación es tensa. El primer día de trabajo formal de los ediles, tras haber sido electos por el voto popular en octubre del año pasado y de haber percibido religiosamente sus dietas, transcurrió en discusiones internas.
Polémica
El orden del día establecía que en primera instancia el Ejecutivo presentara su informe anual. Sin embargo, se mocionó cambiar dicho orden y proceder a elegir de inmediato al vicepresidente segundo y a tomarle juramento junto al vice primero, Ramón Abalos, electo en febrero.
La propuesta fue aprobada por unanimidad. Ambos actos habían quedado truncos en la sesión preparatoria, tras abandonar el recinto el representante del Partido Obrero, Diego López, generando falta de quórum. En segundo lugar, el concejal Roberto Tomás Aranda presentó una iniciativa para declarar nula la elección del presidente del cuerpo, Fidel Torres, por considerarla viciada. Según sus argumentos, el presidente provisional del deliberativo no puede votarse a sí mismo, como ocurrió en la preparatoria. Los debates fueron extensos e infructuosos y finalmente el proyecto no fue puesto a consideración. Posteriormente, los ediles eligieron vice segundo del cuerpo al radical Juan Martínez, quien dijo ser merecedor del cargo. Pero luego, antes de pasar a los puntos siguientes del maltratado orden del día, que establecía que el intendente Rubén Corimayo diera a conocer su informe, que se fije fecha y hora de sesiones y se establezcan las comisiones, la sesión quedó sin quórum. Nuevamente el concejal del PO encabezó la retirada, pero esta vez lo hizo junto a Roberto Tomás Aranda, Gustavo Casimiro y Miriam Valdiviezo.
Ahora el municipio espera que se convoque a una nueva sesión para dirimir la problemática.
“Esperé 4 horas y no pude dar mi informe”
RUBEN CORIMAYO
El intendente Rubén Corimayo manifestó que el sábado 1, día de apertura del período ordinario de sesiones, esperó desde las 9 hasta pasadas las 13 y no pudo presentar el informe 2013, puesto que se levantó la sesión.
“Tampoco se pudieron establecer días de sesiones ni se conformaron las comisiones. Ahora me encuentro a la espera de que se convoque a una nueva sesión. Apelo a la madurez política de los ediles, para que alcancen un acuerdo”, dijo el jefe comunal.
En este sentido, Corimayo señaló que espera que este año puedan trabajar de manera mancomunada el Ejecutivo y el Legislativo municipal, para solucionarle los problemas a la gente. “Debemos dejar las diferencias de lado”, señaló.
Corimayo especuló, además, que primero el Concejo Deliberante debería resolver el problema de las autoridades del cuerpo, ya que no hay acuerdo sobre el tema.
“Una posible solución sería que se elijan de nuevo las autoridades del Concejo, ya que hay posiciones encontradas e intransigentes que hacen que esta situación no avance hacia ningún lado, mientras tanto todo está paralizado a nivel legislativo municipal”, concluyó el jefe comunal.
Al cierre de esta edición, permanecía el status quo.
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