Nueva ordenanza sobre comercios: una medida apresurada

Nueva ordenanza sobre comercios: una medida apresurada

Los últimos movimientos empresariales políticos en la ciudad, comienzan a tomar forma con la sanción de la ordenanza que regula, en principio, basado en proyectos pendientes de zonificación urbana-ambiental en la ciudad y medularmente en las dimensiones de nuevos emprendimientos comerciales.

Lo creo y no debo escudarme en la opinión de la gente, que también llama y fija su posición, o escribe en otros sitios de la radio, pero afirmado, repito, en un propio concepto, que los argumentos conocidos no conforman en principio con fundamentos que hagan reflexionar más allá del interés personal de los involucrados.

No han existido consultas abarcativas, al menos que se hayan conocido de forma oficial, sobre la conveniencia global hacia todos los ciudadanos-pobladores de Coronel Dorrego, sobre una norma temporaria, es cierto, pero sospecho, viene para quedarse, ya basada después de 240 días, con un nuevo concejo, y flamante atribución, en el argumento de la zonificación, elemento un poco más relevante aunque no convincente que el tema del tamaño de los comercios.

Lo conocido aparece como poco, como insustancial, como apurado, y desde ningún punto de vista convincente para lo que se espera para seguir progresando en Coronel Dorrego.

En mi óptica merece por lo menos un amplio debate, que ya se dio en el pueblo en más de una oportunidad, no es nuevo esto, y quienes deciden sobre el tema tienen el poderosísimo mandato constitucional otorgado por la misma gente que les pide resolución inmediata por un lado, y por otro, otra gente en la misma condición que reclama otra cosa.

Siguiendo con las metáforas, todas las situaciones tienen ángeles que sobrevuelan cada hecho, algunos de esos ángeles tienen comercio y además como ocurre habitualmente en el pueblo y en todos lados, los gobernantes y funcionarios también tienen ocupaciones anteriores o paralelas a su función en sus vidas privadas.

Me permito terminar con una auto referencia: mi abuelo tuvo hace muchos años un hotel en Coronel Dorrego, la cochera de hoy, suponía por aquellos tiempos cuidar carruajes y dar de comer a los caballos que los tiraban.

El negocio de mi abuelo ya no sería redituable hoy por hoy y con ese estacionamiento. Pero el hotel ya no existe, y al abuelo ya no lo tengo. El tiempo pasó y al menos en eso hemos adelantado en Dorrego, la gente no se desplaza más de esa manera.

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