Nueva negativa a la construcción en las sierras

“Las Sierras y el agua valen más que cualquier negocio particular”, destacan las entidades y dejan en claro que hay una ley provincial que prohíbe construir donde no hay agua o posibilidades de un adecuado saneamiento”.
La Asamblea Ciudadana en Defensa de las Sierras y la Multisectorial por la preservación de las Sierras de Tandil volvieron a manifestarse en la necesidad de evitar la construcción en las sierras y para reforzar su postura hace alusión a la ley provincial de ordenamiento territorial donde se establece que “no se puede construir donde no hay agua y/o posibilidades de adecuado saneamiento”.

También se menciona que las subdivisiones en las sierras realizadas antes de la década del エ70 fracasaron al comprobarse que no había agua que sustentara su uso, por ejemplo la zona de Villa del Lago.

“ Luego, la ley de provincial de ordenamiento territorial (8912/78) y todas sus actualizaciones hasta la fecha han mantenido el criterio de que no se puede construir donde no hay agua y/o posibilidades de adecuado saneamiento, siendo aplicable a todos los casos en que no hubiera un proyecto aprobado (planos de construcción) con anterioridad. El propio Municipio cito este criterio en años recientes respecto a Villa del Lago”, sostienen los ambientalistas.

Aluden que “ en el caso especial de áreas extraurbanas estas deben ser previamente declaradas como tales con una serie de requisitos que incluye demostrar que tiene agua suficiente y que ha construido infraestructura que garantiza tratamiento adecuado de efluentes”.

“Todo partido tiene una zonificación, es decir, están delimitados los lugares donde unos usos están permitidos y otros no. Las zonas urbanas son las destinadas al uso residencial”, explican al sostener la negativa.

Emuneran que “quien quiere construir una vivienda debe hacerlo en un terreno dentro de la zona habilitada para tal uso”, al tiempo que dejan bien en claro “si alguien compró un terreno en una zona no urbana debe atenerse a los usos permitidos. Del mismo modo que en todos los terrenos nos debemos atener a lo que pueden o no hacerse según la zonificación”.

A la vez que agregan “si compra un terreno y no lo usa durante un tiempo, si cuando decide usarlo cambió el ordenamiento, debe atenerse a la nueva zonificación”.

Recuerdan las entidades ambientalistas que “el plan de ordenamiento territorial aprobado en el 2005, enmarcado entre otras, en la ley 8912, y refrendado por la provincia está vigente. Todos lo tenemos que cumplir y las autoridades más que nadie, no pueden flexibilizarlo a pedido de los interesados”.

“El plan vigente no lo hicimos los ambientalistas, quienes ayer y hoy decimos como los miles de personas que participaron en la consulta popular comunitaria de 2009: Sierras sin canteras ni construcciones. En su momento señalamos que la visión “un poco de construcción si” que verbalizaran algunos funcionarios, lejos de conformar a todos, siembra múltiples conflictos.

Ahora están a la vista. Lo que está claro es que deben resolverlos sin retroceder en la de por si moderadísima regulación. Por eso son muy preocupantes las expresiones de algunos funcionarios, ya que parten del equivoco de considerar el interés particular equivalente al interés general y cada vez que hablan de “equilibrio” inclinan siempre para el mismo lado: flexibilizar la ley para atender el interés de algunos particulares en contra del patrimonio natural y la calidad ambiental”, advierten desde la Asamblea y la Multisectorial.

Añaden que “en esta larga lucha, trabajamos voluntariamente por lo que creemos mejor para el Tandil que vivimos hoy y dejaremos a las futuras generaciones. Por eso decimos, los pasos dados son un piso a defender. Ceder a las presiones de intereses particulares para cambiar el Plan de Ordenamiento y flexibilizar la ya moderada protección existente sería un retroceso, lejos de expresar equilibrio sería poner el lucro individual como un valor más importante que el bien común”.

“Si de fondo estamos discutiendo un modelo de desarrollo, sostenemos que a Tandil la hacemos entre todos, desde un conjunto diversificado de actividades y en el marco de un adecuado ordenamiento ambiental, un requisito imprescindible para un territorio del Siglo XXI.

El turismo y la construcción son muy importantes si se hacen en los lugares adecuados. Para que realmente sumen a la comunidad deben desarrollarse sin atentar contra el principal Patrimonio Natural de Tandil, resguardando el Patrimonio Cultural, sin restarle al conjunto de los ciudadanos calidad ambiental, sin quitarle identidad a nuestro lugar en el mundo. Las Sierras y el agua valen más que cualquier negocio particular. Tandil ソser o no ser?”, finaliza el informe de la Asamblea Ciudadana en defensa de las Sierras de Tandil y la Multisectorial por la preservación de las Sierras de Tandil

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