Lo dijo el ministro de Educación Francisco Romero. Fue para llevar seguridad y garantizar la estabilidad salarial y laboral de los docentes de séptimo año. “Mal puede pensarse que una gestión que dio estabilidad laboral a más de 8 mil docentes con la Titularización , pueda dejar desguarnecido a los trabajadores”, dijo.
“Así como los docentes que se desempeñan en el octavo y noveno año del Tercer Ciclo de la EGB se encuentran encuadrados en el proceso de titularización que garantiza su estabilidad y condiciones de trabajo y, aquellos que permanezcan como interinos, tendrán la garantía de la continuidad de su situación laboral hasta el próximo concurso, del mismo modo apuntamos a resolver la situación de los docentes de séptimo año”, explicó el ministro de Educación.
El jefe de la cartera educativa ratificó: “Ningún docente de séptimo año verá afectada su situación salarial y estabilidad laboral. Por eso “es importante destacar que este proceso de relocalización y posterior reubicación definitiva no sólo no será traumático sino que será desarrollado en función de un análisis pormenorizado de la situación de cada docente, y en ningún caso conlleva el avasallamiento de los derechos de los trabajadores de la educación. Tampoco significa el no apercibimiento de los sueldos o cortes en la cadena de pagos”, indicó.
“Mal puede pensarse que una gestión que dio estabilidad laboral a más de 8 mil docentes con la Titularización , pueda dejar desguarnecido a los trabajadores. Queremos ratificar profundamente la modificación en curso del Nomenclador, que de no haberse aplicado hubiera mantenido el valor del cargo de maestro en 15 horas cátedra, cuando a partir de abril significará 19.4 horas, en un proceso iniciado en 2010 y cuya culminación permitirá a esos docentes una remuneración de 25 horas cátedra por cargo”, subrayó Romero.

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