Noviembre cerró con una sequía histórica y afectó a casi toda la provincia

El departamento más afectado es Rivadavia. Llovió un poco menos del 25%, con un déficit mayor al 65%.
Noviembre terminó con un registro de precipitaciones por debajo de la media anual histórica. Los cambios de temperatura registrados en estos días muestran la delicada variabilidad con que están operando los procesos climáticos en la región.

Aunque la sequía se extiende por la mayoría de los departamentos de Salta, Rivadavia sigue siendo la zona más castigada. El pasado fin de semana, sin embargo, una tormenta aislada de granizo afectó al departamento de Anta.

“El balance de noviembre en la Estación Experimental del Inta en Cerrillos es 16,5 milímetros, mientras que la media histórica anual es de 70,5 milímetros. Por ello se afirma que llovió un poco menos del 25%, con un déficit mayor al 65% desde el comienzo de la campaña. Otra característica para destacar es que las temperaturas mínimas han sido mucho más bajas de lo normal. Esa situación se viene repitiendo más o menos desde el 25 de octubre. Sin embargo, la anomalía se registra en las temperaturas mínimas, no así en las máximas; se trata de un déficit importante si uno tiene en cuenta que pasaron aproximadamente 45 días de las fechas en que se considera que comienza la estación lluviosa”, advirtió Ignacio Nievas, meteorólogo de la Estación Inta Cerrillos.

Según los especialistas, las condiciones de bajas precipitaciones y bajas temperaturas afectarán el desarrollo de la producción agrícola en diferentes formas, pero, sobre todo, se cierne sobre la próxima campaña de siembra.

Frío y seco

Para Nievas, la situación climática que sufre la provincia es resultado directo del enfriamiento que atraviesa el Pacífico. Esta baja de más de tres grados en la temperatura oceánica es conocida como “La Niña”, fenómeno que provoca lluvias y sequías según las regiones.

“También podemos señalar entre las condiciones que rodean a este fenómeno que en el Atlántico se observa el avance de cuñas de aire frío hasta una altitud de 30 a 25 grados. Esas condiciones de frío reducen la capacidad que tiene el viento de transportar agua desde el mar al continente. En esa zona, sobre el Atlántico, en el verano funciona un sistema de anticiclón que ingresa aire cálido y húmedo al territorio nacional. En este momento eso no está funcionando así. En las imágenes satelitales se ve que el aire sale del continente hacia el mar”, señaló Nievas.

“Las bajas de temperatura que se registraron durante las precipitaciones del fin de semana son el resultado de un frente frío que avanzó desde el sudeste. Ese núcleo que alcanzó a gran parte del país trajo una típica lluvia de otoño, con precipitaciones de pocos milímetros. Esas lluvias traen un poco de alivio, pero no la humedad que se espera para el comienzo de la siembra cuya campaña está en vísperas. Es una humedad que se va a escapar hacia el ambiente cuando suba la temperatura”, dijo.

Afectación

“En el balance cerraremos la cuenta con déficit. Salvo algunos chaparrones aislados, en toda la región no llovió lo suficiente. Si no cae agua en los cerros, los ríos tampoco tendrán el cauce suficiente para el trabajo agrícola ni el consumo humano ni animal. En la llanura chaqueña, durante todo este tiempo tendría que haber estado lloviendo para que se acumule la humedad cuando se lance la siembra en diciembre. Para colmo, la producción local trae de arrastre las nevadas que se produjeron en este invierno y que secaron todo”.

El anticiclón del Atlántico sur

El anticiclón del Atlántico Sur, también es conocido con el nombre de anticiclón de Santa Elena, designa una zona subtropical situada en el océano Atlántico meridional donde por lo general se encuentra una amplia zona de alta presión atmosférica o anticiclón.

Esto no quiere decir que la posición y la intensidad de este anticiclón sean permanentes, sino que generalmente se encuentran un anticiclón en las cartas meteorológicas que describen la presión media mensual en dicha zona. Sus nombres -según informó el meteorólogo Ignacio Nievas- se deben a su ubicación en el océano Atlántico y a la isla de Santa Elena, única tierra en esas latitudes. Climatológicamente, se encuentran climas secos bajo la circulación anticiclónica. Su influencia no se detiene allí.

Los efectos

El anticiclón del Atlántico Sur aporta tiempo bueno y cálido de la costa de América del Sur hacia Africa en verano, ya que transporta el aire tropical hacia su lado meridional. Sobre su lado septentrional, donde los vientos alisios son del Este, se encuentra la zona de convergencia intertropical que controla el monzón africano y el período de las lluvias en las Guyanas.

Recrudecimiento de “La Niña”

Con el recrudecimiento del fenómeno de “La Niña” estamos ante un evento de moderada a regular intensidad, con anomalías de temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial de hasta 3 grados por debajo del promedio. La última información indica que esta situación con merma en los acumulados de lluvia tenderá a persistir durante todo el verano, decreciendo al inicio del otoño.

Con respecto al comportamiento de las temperaturas se espera que el aire cálido avance muy fácilmente sobre la región, dando lugar a recurrentes olas de calor, algunas de las cuales pueden llegar a ser importantes, con gran impacto radiativo y secamiento del aire en algunos de estos eventos.

Teniendo en cuenta el trimestre noviembre 2010 / febrero 2011, la merma en los acumulados trimestrales de lluvia podría oscilar en un 40 % respecto de los valores promedio. Los fenómenos tenderían a ser menos en cantidad, pero con mayor intensidad individual.

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